17 de enero de 2023

FEIJÓO REFUERZA LA CÚPULA DEL PP

No cabe duda de que Cruz Varela derrocha entusiasmo por el futuro electoral de Núñez Feijóo en su carta de hoy. Y lo cierto es que no está tan despejado el horizonte, ya que además de personalidades relevantes, el PP necesita un programa y un ideario que llegue con nitidez al electorado y le diferencie de la actual coalición de gobierno, lo cual aún no se ha dado.  Depende también del futuro de C´s y del posible apoyo de Vox de alguna forma no acordada ni establecida por el momento. Si quisiera prescindir de Vox tendrá que atraerse a un electorado que huyó del PP en los tiempos de Rajoy y todavía no ha encontrado razones para volver.

Y, por otra parte, tendrá que tener en cuenta las marrullerías políticas de Sánchez, los comportamientos populistas de la ultraizquierda y las aspiraciones de nacionalistas y separatistas que saben bien quién los necesita más y de quién obtendrán mayores ventajas para sus intereses. Difícil configurar el puzle que  se le presenta a Feijóo: demasiadas piezas de innumerables aristas. Pero, ¡Demos tiempo al tiempo!

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FEIJÓO REFUERZA LA CÚPULA DEL PP

(De ni puño y tekla)

Políticamente, el año de la verdad para Alberto Núñez Feijóo ya ha dado comienzo. No olvidemos que el presidente del PP accedió al cargo hace solamente nueve meses, dejando meridianamente claro que en caso de no ganar las elecciones abandonaría el cargo. O bien triunfa y culmina por todo lo alto una carrera de fondo plena de éxitos o sucumbe, pese a tener el viento de las encuestas totalmente a su favor. Es decir, un gran éxito o un rotundo fracaso. En la presente situación no cabe el término medio. No olvidemos que, en este caso y a nivel político, para enrarecer más todavía el enfrentamiento de bandos políticos "todo parecido es pura y dura coincidencia.

Reconociendo que en los próximos doce meses se lo juegan todo, Feijóo tiene previsto en enero ampliar la cúpula del PP con perfiles moderados tendentes al centrismo. Los nombramientos de Génova serán un primer paso, dado que su equipo no estaba cerrado por completo. Se ha tomado su tiempo, pero en el primer mes del año se van a consumar los fichajes de "talento externo" que apuntalarán el ensanchamiento hacia el centro que pretende conseguir Feijóo pensando en las elecciones.

En los cambios, que serán profundamente estudiados y analizados, habrá más de cinco fichajes que pivotarán fundamentalmente alrededor del comité de campaña del PP, donde habrá un nuevo portavoz de la Fundación "Concordia y Libertad”, que ha quedado libre después de que su presidente Adolfo Suárez Illana dejase la política y que necesita un revulsivo. Y habrá también incorporaciones "lo antes posible" de intelectuales de la órbita de Cs: "Vamos a recuperar talento de PP e incorporar talento externo de otros partidos y de la sociedad civil para diversos espacios".

Subrayan en Génova que serán políticos, expolíticos y personalidades fuera del PP que permitan mejorar el proyecto de Feijóo en el futuro… Es de vital importancia dedicar especial atención al "proceso de selección" y esencialmente con auténtico criterio. Personalidades fuera de PP que permitan mejorar el proyecto de Feijóo en el futuro y bajo ningún concepto dar paso a las malditas "recomendaciones".

La primera incorporación anunciada es la de Iñigo de la Serna, ex ministro de Fomento, ex alcalde de Santander y destacado apoyo de Soraya de Santamaría en las primarias contra Casado y Cospedal, como coordinador del programa electoral del PP en las elecciones locales y autonómicas del 28 de mayo. El líder de los populares mantuvo una conversación telefónica con el ex ministro que se mostró entusiasmado por volver a la política tras un punto y aparte alejado de ella…

Para finalizar, el 28-M representa un serio contratiempo para Pedro Sánchez. Es más, no calcula lo que se le viene encima. Para empezar, el PP puede ganar en cualquier CCAA lo que representaría un completo desastre para el actual presidente del Gobierno Español.

Atentamente.

José Tomás Cruz Varela

Ex Director de RR.HH. Málaga

11 de enero de 2023

El desencanto de Ortega se reflejó en el ¡¡¡No es esto, no es esto!!!

 Las Cortes Constituyentes surgidas de las elecciones del 28 de junio de 1931,  en las que la Agrupación al Servicio de la República (A.S.R.) obtuvo trece diputados, estuvieron presididas  por el socialista Julián Besteiro y su finalidad principal era la elaboración de una nueva Constitución. Durante ese proceso, la bronca entre los distintos partidos del Pacto de San  Sebastián  fue aumentando más de lo esperado.

Las críticas de los partidos del centro y de la derecha se focalizaron, principalmente,  en los Artículos 26 (cuestiones religiosas)  y 44 (propiedad e intervención del Estado), así como en la nueva estructura territorial determinada por la autonomía regional. Entre los días 27 de agosto y 9 de septiembre se celebraron los debates sobre el proyecto de la Comisión de la Constitución.

Don José Ortega y Gasset intervino como portavoz de la A.S.R y,  entre otras cosas, dijo que:

-        "Nuestro grupo siente una alta estimación por el proyecto que esa Comisión ha redactado" ("hay en este proyecto auténtico pensamiento democrático, sentido de responsabilidad democrática", añadirá más adelante) pero advirtiendo a continuación que "esa tan certera Constitución ha sido mechada con unos cuantos cartuchos detonantes, introducidos arbitrariamente por el espíritu de propaganda o por la incontinencia del utopismo".

-        Entre esos "cartuchos detonantes" se encontraba el controvertido asunto de la  “autonomía” destacando que para el proyecto de Constitución "la autonomía era algo especial, puesto que no la estatuye para todos los españoles". Responde, más bien, a los deseos "de dos o tres regiones ariscas", y eso dará lugar  a "dos o tres regiones semi-Estados frente a España, a nuestra España".

 -        El otro "cartucho detonante" se encontraba en el Art. 26, “donde la Constitución legisla sobre la Iglesia" y eso le parece "de gran improcedencia".​

“Yo dudo mucho que sea la mejor manera para curarse de tan largo pasado como es la historia del Estado-Iglesia, esas liquidaciones subitáneas [la disolución de las órdenes religiosas que aparecía en el artículo 24, luego 26, del proyecto]; no creo en esa táctica para combatir el pasado. (...) Nosotros propondríamos que la Iglesia, en la Constitución, aparezca situada en una forma algo parecida a lo que los juristas llaman una Corporación de Derecho público que permita al Estado conservar jurisdicción sobre su temporalidad” (Juliá, Santos (2009). La Constitución de 1931. Madrid: Iustel. pp. 277-290)

Ver con este enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Rectificaci%C3%B3n_de_la_Rep%C3%BAblica

Ese mismo día 9 de septiembre de 1931, Don José Ortega y Gasset publicó  en el diario “CRISOL” un  relevante artículo, cuyo texto íntegro se expone a  continuación.

Un aldabonazo

“No es esto, no es esto”

“Desde que sobrevino el nuevo régimen no he escrito una sola palabra que no fuese para decir directa o indirectamente esto: ¡No falsifiquéis la República! ¡Guardad su originalidad! ¡No olvidéis ni un instante cómo y por qué advino! En suma: autenticidad, autenticidad...

Con esta predicación no proponía yo a los republicanos ninguna virtud superflua y de ornamento. Es decir, que no se trata de dos Repúblicas igualmente posibles -una, la auténtica española, otra, imaginaria y falsificada- entre las cuales cupiese elegir. No: la República en España, o es la que triunfó, la auténtica, o no será. Así, sin duda ni remisión.

¿Cuál es la República auténtica y cuál la falsificada? ¿La de “derecha”, la de “izquierda”? Siempre he protestado contra la vaguedad esterilizadora de estas palabras, que no responden al estilo vital del presente --ni en España ni fuera de España. ¿Qué es la “derecha” y la izquierda” en la política alemana o inglesa o rusa en la fecha actual? Para un liberal,  el bolchevismo es “derecha”; para un conservador del siglo XIX --el siglo de “derechas” e “izquierdas”--el fascismo es “izquierda”. La misisión del vocablo es orientar en la selva de lo real poniendo en ella la rosa de los  vientos su gran aspaviento cardinal. Ahora bien, esos vocablos del pasado siglo confunden nuestro presente al pretender definirlo.

No es cuestión de “derecha” ni de “izquierda” la autenticidad de nuestra República, porque no es cuestión de contenido en los programas. El tiempo presente, y muy especialmente en España, tolera el programa más avanzado. Todo depende del modo y del tono. Lo que España no tolera ni ha tolerado nunca es el “radicalismo” -es decir, el modo tajante de imponer un programa-. Por muchas razones, pero entre ellas una que las resume todas. El radicalismo sólo es posible cuando hay un absoluto vencedor y un absoluto vencido. Sólo entonces puede aquel proceder perentoriamente y sin miramiento a operar sobre el cuerpo de éste. Pero es el caso que España -compárese su historia con cualquier otra- no acepta que haya ni absoluto vencedor ni absoluto vencido. Repugna desde lo más hondo de las entrañas esta situación inhumana. Muchas veces he hecho notar la insistencia pasmosa y única en la Historia  con que el fervor español se ha dirigido en toda luha al vencido: Lucano , cordobés, canta a Pompeyo humillado, no a César victorioso y Cervantes se abraza al pobre cincuentón manchego que es el perpetuamente vencido, el Vencido esencial.

Pero en esta hora de nuestro destino acontece, además, que ni siquiera ha habido vencedores ni vencidos en sentido propio, por la sencilla razón de que no ha habido lucha, sino sólo conato de ella. Y es grotesco el aire triunfal de algunas gentes cuando pretenden fundar la ejecutividad de sus propósitos en la Revolución. Mientras no se destierre de discursos y artículos esa “revolución” de que tanto se reclaman y que, como los impuestos en Roma, ha comenzado por no existir, la República, no habrá recobrado su tono limpio, su son de buena ley. Nada más ridículo que querer cobrar cómodamente una revolución que no nos ha hecho padecer ni nos ha costado duros y largos esfuerzos. Son muy pocos los que, de verdad, han sufrido por ella, y la escasez de su número subraya la inasistencia de los demás. Una cosa es respetar y venerar la noble energía con que algunos prepararon una revolución y otra suponer que ésta se ha ejecutado. Llamar revolución al cambio de régimen acontecido en España es la tergiversación más grave y desorientadora que puede cometerse. Lo digo así, taxativamente, porque es ya excesiva la tardanza de muchas gentes en reconocer su error, y no es cosa de que sigan confundidos lo ciegos con los que ven claro. Se hace urgentísima una división de actitudes para que cada cual lleve sobre sus hombros la responsabilidad que le corresponde y no se le cargue la ajena.

Las Cortes constituyentes deben ir sin vacilación a una reforma, pero sin radicalismo -esto es, sin violencia y arbitrariedad partidista-. En un Estado sólidamente constituido pueden, sin riesgo último, comportarse los grupos con cierta dosis de espíritu propagandista; pero en una hora constituyente eso sería mortal. Significaría prisa por aprovechar el resquicio de una situación inestable, y el pueblo español acaba por escupir de sí a todo el que “se aprovecha”. Lo que ha desprestigiado más a la Monarquía fue que se “aprovechase” de los resortes del Poder público  puestos en su mano. Una jornada magnífica como ésta, en que puede colocarse holgadamente y sin dejar la deuda de graves heridas y hondas acritudes, al pueblo español frente a su destino claro y abierto, puede ser anulada por la torpeza del propagandismo.

Yo confío en que los partidos al fin y al cabo nuevos -algunos muy viejos, pero que hasta ahora no han logrado sumar muchos votos-  no pretenderán hacer triunfar a quemarropa, sin lentas y sólidas propagandas en el país, lo peculiar de sus programas. La falsa victoria que hoy, por un azar parlamentario, pudieran conseguir caería sobre la propia cabeza. La historia no se deja fácilmente sorprender. A veces lo finge, pero es para tragarse más absolutamente a los estupradores.

Una cantidad inmensa de españoles que colaboraron con el advenimiento de la República con su acción, con su voto o con lo que es más eficaz que todo esto, con su esperanza, se dicen ahora entre desasosegados y descontentos: “¡No es esto, no es esto!”

La República es una cosa. El “radicalismo” es otra. Si no, al tiempo”.

José Ortega y Gasset

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“Un aldabonazo” por José Ortega y Gasset. CRISOL. DIARIO DE LA REPÚBLICA, 9 DE SEPTIEMBRE, Año I, número 100. http://hemerotecadigital.bne.es/issue.vm?id=0003872100&search=&lang=es

 

10 de enero de 2023

SÁNCHEZ LO TIENE DIFÍCIL

Celebra Cruz Varela los buenos datos que la última encuesta de El Mundo otorga al PP. Y lo cierto es que faltan cinco meses para las municipales y algunos más para las generales, un tiemapo que en política se hace eterno para quien las desea cuanto antes.

Mucho se ha hablado estos días del Rey Mago Baltasar, poco o nada del rey babilonio del mismo nombre y menos aún de la inscripción “mené, téquel, fares” aparecida en la pared del palacio real durante su famoso banquete…Como nadie era capaz de interpretarla, tuvieron que aceptar lo que el judío Daniel les dijo: “mené” quiere decir “contado”, es decir: Dios ha contado los días de tu reinado y ha determinado su fin; “téquel” quiere decir “pesado”, es decir: has sido pesado en la balanza y te falta peso; y “fares” quiere decir “dividido”, es decir: tu reino ha sido dividido y entregado a medos y persas.

Cuenta la Biblia que aquella noche Baltasar fue asesinado. ¿Recordará alguno las palabras “contado, pesado y dividido” cuando se abran las urnas la próxima vez?

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                                                    SÁNCHEZ LO TIENE DIFÍCIL

(De mi puño y tekla)

Muy complejo se presenta el comienzo del año para el actual Presidente de Gobierno, según el diario El Mundo. Tras la crisis institucional, los socialistas bajan de la barrera del 25% y caen a los 93 escaños, unos 625.000 antiguos votantes del PSOE se pasan a PP y C´s registra una caída definitiva… El PP gana 1,8 puntos, supera el 30%, se sitúa en 135 escaños y obtendría una mayoría absoluta con Vox.

El episodio de tensión institucional que enfrenta al Poder Legislativo con el Tribunal Constitucional acabó provocando la intervención de Bruselas y junto con el discurso del Rey pasaron factura a Pedro Sánchez en el panel de intención de voto de Sigma Dos para EL MUNDO. Ese intento atropellado de cambiar unilateralmente los contrapoderes básicos del Estado de Derecho al mismo tiempo que se deroga el delito de sedición y se rebaja la corrupción a la corta de los independentistas para sortear la sentencia del 1- 0 castiga al PSOE, que pierde más de un punto desde la anterior encuesta y cae por debajo de los 100 escaños. Pero sobre todo favorece a la derecha: Alberto Núñez Feijóo crece casi dos puntos y Vox 1,2 y entre ambos sumaría una holgada mayoría absoluta de 187 diputados. El PP en solitario obtendría 135, más que PSOE y U. Podemos juntos…

Los ciudadanos, en definitiva, valoran que las reglas de juego se sostienen en el consenso. Especialmente significativo es el trasvase de votantes socialistas que ahora elegirán la papeleta del PP. Los populares siguen recogiendo además réditos del desplome de Cs, que se ha acentuado en las últimas semanas tras la decisión de sus dirigentes de solventar sus diferencias con un enfrentamiento interno.

El sondeo refleja, aparentemente, el punto de partida del apasionante año electoral que comienza con las elecciones municipales y autonómicas de mayo como decisiva estación intermedia y las generales, probablemente a final de año. A nadie se le escapa que la marcha de la economía será decisiva, con factores exógenos como la guerra de Ucrania o las políticas del Covid en China que tendrán un fuerte impacto sobre la inflación y ésta, a su vez, sobre los tipos de interés y la capacidad de ahorro de los españoles.

Si bien la encuesta revela que los cuidadnos valoran la calidad democrática de sus instituciones y la estabilidad que les procuran, los grandes partidos harían bien en incluir propuestas de regeneración y reforma que permitan recuperar la confianza en su buen funcionamiento empezando por la Justicia. Y cuanto antes, mejor.

Atentamente.

José-Tomás Cruz Varela

Ex Director de RR.HH.

Málaga.