25 de septiembre de 2017

LA DERIVA CATALANA, CON O SIN REFERÉNDUM, CONTINUARÁ

No corren buenos tiempos, y el futuro de la unidad nacional se ha puesto en entre dicho. Mientras unos parecen tener claro lo que buscan, los responsables de que no lo consigan no parecen ponerse de acuerdo ni en los medios ni en los fines. Nuestro colaborador, José-Tomás Cruz Varela,    analiza hoy la situación actual y el viaje realizado para llegar hasta ella. El cómo y el cuándo saldremos es otra historia no escrita.
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LA DERIVA CATALANA, CON O SIN REFERÉNDUM, CONTINUARÁ
(De mi puño y tekla)

Sin la menor duda, los españoles, estamos soportando uno de nuestros peores momentos. Concretamente nos encontramos ante una especie de golpe de Estado, y no precisamente sobrevenido sino anunciado y con escaso tiempo para frenarlo. Se trata, como todos sabemos, del atropello secesionista propiciado por un amplio sector de la clase política catalana, empecinados en la celebración de un ilegal referéndum que culmine con la ruptura de España y la creación de la República Independiente de Cataluña, a lo que obviamente se opone el Gobierno.

   La buena política consiste en el arte de prevenir, máxima que en nuestro caso no se ha cumplido ni de lejos. Dejar pasar el tiempo por temor a enfrentarse con los problemas, guste o no, denota la ausencia de un auténtico liderazgo como sucede en nuestro caso. Diga lo que diga Rajoy y con anterioridad su asesor Pedro Arriola, abusando del mantra de que “el tiempo lo soluciona todo”, no pasa de ser una falacia practicada por la cachaza de nuestro presidente, apoyándose en la estrategia de tratar de extenuar y acorralar al enemigo antes de enfrentarse a él. Situación que a estas alturas resulta prácticamente inútil.

   A dos semanas de la convocatoria de la presunta consulta, tratando de buscar culpables y señalar sobre quien recae la responsabilidad de lo que está ocurriendo  de nada vale, prácticamente como llorar sobre la leche derramada, aunque en nuestro caso, los dedos señalen al nefasto expresidentes Zapatero (PSOE), y posteriormente al Jefe del Ejecutivo por los motivos anteriormente citados.

   Una mayoría considerable de españoles se muestran a favor de actitud adoptada por el PSOE y Ciudadanos, sindicatos y empresarios en su apoyo al PP. Afortunadamente existe la creencia de que el Gobierno dispone de la fuerza suficiente para desbaratar la sedición y abortar la tentativa golpe de Estado tal como están difundiendo los medios  Cuestión aparte será cómo y a qué precio se resolverá posteriormente la situación que nos permita recuperar parte de la necesaria tranquilidad a partir del 2 de octubre.  Rajoy se ha comprometido a que el mencionado referéndum jamás llegará a celebrarse y así lo estimamos los ciudadanos mayoritariamente. De suceder lo contrario supondría la inmediata dimisión del presidente.

   En lo que respecta a la última Diada, totalmente instrumentalizada y manipulada en parte, discurrió tal como se esperaba. Al celebrarse cuatro días después de que el Parlamento catalán desafiara al Estado eludiendo la autoridad del Tribunal Constitucional, su objetivo era proclamar una legalidad paralela para apoyar el separatismo apropiándose del espacio público. Ya no se trata de un acto festivo ni folclórico. En esta ocasión el festejo sirvió para materializar la cruda división entre los propios ciudadanos con disturbios callejeros en toda Cataluña, dejando patente la fractura entre catalanes en una carrera hacia ninguna parte, y siempre manejados por sus caciques. Los separatistas de base, totalmente manipulados por sus dirigentes, tomaron la calle no solo para exigir el sí en el referéndum sino para respaldar la impunidad de sus gobernantes, investigados o procesados por su desobediencia, prevaricación y malversación, pretendiendo romper con la Constitución utilizando la lógica asamblearia. Que personajes de la catadura de Arnaldo Otegui, condenado por terrorismo y representante de la más pura degradación sea ensalzado, rompe todos los esquemas más elementales del ser humano.

   Cuando en un país como el nuestro comienza a cuestionarse la seguridad jurídica, las grandes empresas nos abandonarán tal como ya han anunciado multinacionales alemanas y estadounidenses que ya tienen elaborados sus respectivos planes urgentes de deslocalización, algo que le permitirá abandonar Cataluña en cuestión de horas.

   Como final y aunque a más largo plazo, habrá que poner en valor  las secuelas que está generando el odio entre partidarios y detractores del independentismo y no sólo a nivel provincial y local, sino en el seno de las propias familias como ya está ocurriendo, unido las negativas consecuencias que se están inoculando a la población infantil y generaciones venideras. No nos equivoquemos: el referéndum del próximo día 1º de octubre, con independencia de que no se pueda llegar a celebrar, sólo servirá para distorsionar y enrarecer todavía más las desastrosas relaciones mantenidas entre una parte de catalanes y el resto de España por haber permitido que los acontecimientos se hayan desbordado ante la apatía e incomprensible permisibilidad de nuestros gobernantes. Esperemos, al menos,  que en caso de no celebrarse la consulta, no se premie ni condone económicamente la deuda contraída por la Generalidad.....¡¡Tiempo al tiempo!!

Atentamente.

José-Tomás Cruz Varela

18 de septiembre de 2017

Las relaciones que D. Miguel de Unamuno mantuvo con F. E. y los falangistas

Cuenta Hugh Thomas en  “La guerra civil española. 1936-1939” (Vol.2),  Colección Dimensiones Hispánicas, Ediciones Grijalbo S.A.,  páginas 546-549, que 

“El filósofo vasco Miguel de Unamuno, sumo sacerdote de la generación 98, siguió un camino diferente. Como rector de la universidad de Salamanca, al empezar la guerra civil se había encontrado en territorio nacionalista. La República le había desilusionado, había admirado a algunos de los jóvenes falangistas, y dio dinero para el alzamiento. Todavía el 15 de septiembre apoyaba al movimiento nacionalista. Pero el 12 de octubre había cambiado de opinión. Estaba, como dijo más tarde, «aterrado por el cariz que estaba tomando aquella guerra civil, realmente horrible, debida a una enfermedad mental colectiva, a una epidemia de locura, con un sustrato patológico».

Hubo un tiempo en el que se ocultaron, e incluso se tergiversaron,  los distintos comportamientos que los intelectuales españoles, monárquicos o republicanos, liberales o conservadores, socialistas o comunistas, tuvieron desde la llegada de la II República hasta los años de la Guerra Civil y posteriores. 

El primero en manifestar públicamente su desengaño con la II República fue Ortega y Gasset con el artículo  “Un aldabonazo”. Sólo habían pasado cinco meses, tiempo suficiente para comprobar que el resultado de su colaboración activa  no era el deseado y afirmar  aquel “¡No es esto, no es esto!” 

En el trabajo “Postura de los intelectuales ante la II República y la Guerra Civil”  de Eva GUERDA RODRÍGUEZ se puede ver dónde  y cómo terminaron aquellos intelectuales. Bajo otro punto de vista, aunque bien documentado, Gonzalo Fernández de la Mora, dejó otro interesante estudio,  “Los Intelectuales y el 18 de Julio”.

De Unamuno, concretamente, sabemos que optó por el “bando nacional”, es decir, el  franquista, pero de su figura han pretendido apropiarse ideologías contrarias, y fue convertido en el     Mito de los “intelectuales” frente a los “militares” (Millán Astray)  por el incidente del Paraninfo. Unamuno se situó abiertamente con los rebeldes en contra del Frente Popular, y suyas son estas palabras: “hay que salvar la civilización, occidental la civilización cristiana: esta lucha no es una lucha contra una república liberal, es una lucha por la civilización”.

Ricardo García Cárcel repasa en “El pesimismo de la inteligencia” con perfección y equilibrio lo sucedido antes y después del enfrentamiento del Paraninfo, así como la personalidad histórica de Unamuno y sus  actitudes, el  ambiente que le rodeaba, y sus relaciones con otros intelectuales de su época. 

Los dos párrafos siguientes nos acercan a aquellos años críticos:
“El 14 de abril de 1931 estaba Unamuno en el balcón del Ayuntamiento de Salamanca proclamando la República. El 1 de mayo desfilaba, celebrando ese día, del brazo de Largo Caballero. Será nombrado Ciudadano de Honor de la República y presidente del Consejo de Instrucción Pública y elegido diputado de las Cortes Constituyentes. Estaba en la cúspide del prestigio político y cultural, pero su inconformismo era manifiesto. Cuando se elaboraba la Constitución de 1931 se quejaba de que la República se había equivocado «en hacer a un tiempo una revolución y una Constitución que la encauce, en haber querido hacer una revolución constitucional o una constitución revolucionaria». En octubre de 1931 se niega a votar el Estatuto catalán. En noviembre de 1932 en el ciclo de conferencias del Ateneo de Madrid se posiciona abiertamente contra Azaña, al que tildó de «faraón de El Pardo». En octubre de 1934 denunciará «las salvajadas revolucionarias de Asturias» así como la «insondable mentecatez de quienes quieren monopolizar la decencia y el patriotismo».

 (Drcha: Unamuno hacía su tertulia diaria en la terraza del Café Novelty, en la Plaza Mayor de Salamanca, junto al ayuntamiento.)

Cesado como rector vitalicio. Tras el 18 de julio de 1936 se adhirió a la causa del levantamiento militar. Se le atribuyó, incluso, que había donado 5.000 pesetas para el Alzamiento. El 19 de julio se sentaba ostentosamente en la terraza de la cafetería Novelty de la Plaza Mayor. En agosto era cesado de su condición de rector vitalicio por la República. Los intelectuales republicanos lo repudiaron. Luis Araquistain dijo de él que era un «histrión calculador disfrazado de austero puritano». José Bergamín, en el mitin de la Alianza de Intelectuales Antifascistas para la Defensa de la Cultura, llegó a decir de él que «tenían que haberle fusilado». Ehremburg dijo que «habiendo querido ser Don Quijote no es ni siquiera Sancho Panza». Los franquistas lo repusieron como rector vitalicio de la Universidad.”

Pedro Fernández Barbadillo, en su reportaje “Las últimas palabras de Unamuno” efectúa un recorrido por los últimos cinco años de la vida del Rector  a través de unas citas entresacadas  de “La Vida de don Miguel” de Emilio Salcedo, haciendo especial hincapié en la unidad de España, en su lucha contra nacionalismos y separatismos, y en la enseñanza del castellano desde las Cortes Constituyentes. Este será uno de los puntos comunes con José Antonio Primo de Rivera, como pudimos ver en el diálogo habido durante su encuentro  previo al mitin de Salamanca. 

 Al acto del Paraninfo no se le dio ninguna importancia hasta finales de los años 60. Se trató de una campaña política contra la dictadura usando para ello el enfrentamiento de Unamuno con Millán Astray con un discurso reconstruido.

Resulta llamativo que Hugh Thomas diga de Unamuno que: “La República le había desilusionado, había admirado a algunos de los jóvenes falangistas, y dio dinero para el alzamiento” y omitiera hablar de la asistencia de Unamuno al mitin que el fundador de la Falange  Española dio el 10 de febrero de 1935 en Salamanca  y de otras conexiones más de Unamuno con los “jóvenes falangistas”, suficientemente conocidas pero no siempre recordadas.

Anteriormente a la asistencia al mitin sabemos por Emilio Salcedo (“La vida de don Miguel”, páginas 389-391) que “Unamuno, disconforme, profeta agorero de una etapa de calamidades, era todo un objetivo político. Así lo entendió el periodista Francisco Bravo, redactor jefe de «La Gaceta Regional» y fundador de la Falange en Salamanca…Bravo aseguró que don Miguel les recibiría y que el 29 de octubre de 1933 había escuchado en el Casino, por radio, el mitin fundacional y que, cuando alguien bromeó con el nombre de «el chico del dictador», no ocultó su desagrado por la manía española de prejuzgar las conductas”.

Sabemos también que dos años después se conocieron personalmente: “Perseguido por la Dictadura, no tendrá reparos en asistir, el 10 de febrero de 1935, a un mitin falangista y luego comer con los organizadores y entrevistarse en su propia casa con el hijo del Dictador, José Antonio Primo de Rivera, mostrando su simpatía por el joven y recién nacido fascismo español, lo que, según algunos, le costó el premio Nobel de literatura, que quedó desierto en 1936”(Luis E. Togores, Millán Astray, Legionario. página 196)

Las relaciones de Unamuno con los falangistas  se volvieron a poner de manifiesto con motivo de la salida del Paraninfo tras el enfrentamiento con Millán Astray, y los días de su muerte y entierro. 

Después de analizar el incidente con Millán Astray, dice de la salida del acto que     “La rápida actuación por parte de Millán Astray le salvó de una posible agresión del público. Salió dando la mano a la señora de Franco. […] Más tarde le defendieron los jóvenes falangistas porque sabían de la apreciación de José Antonio Primo de Rivera. […] Unas semanas después moría solo y olvidado: llevaron su féretro miembros del falange fascistas aunque el rector nunca fue falangista ni siquiera verdaderamente simpatizante del fascismo español”. (Ricardo García Cárcel. El pesimismo de la inteligencia)

Jon Juaristi  en el artículo “FALANGISMOS”. exculpa a los jóvenes  falangistas de agredir a Unamuno en aquel momento del Paraninfo, acusados de ello por otros autores:
“TRAS la famosa bronca con Millán Astray en la Universidad de Salamanca, el 12 de octubre de 1936, Unamuno fue rápidamente evacuado hacia su domicilio por la señora de Franco, que, en teoría, lo habría librado así de ser linchado por los enfurecidos falangistas que asistieron al acto académico de exaltación de la Hispanidad. Siempre desconfié de esta leyenda. Desde esa fecha hasta su muerte, mes y medio después, y a despecho de la vigilancia policial que los militares le habían impuesto, el escritor vasco no dejó de ser acompañado y protegido por admiradores falangistas. Su entierro, el día de año nuevo de 1937, se convirtió en un homenaje de Falange a su memoria. Porque Falange Española adoptó amorosamente a Unamuno. En mi biografía de don Miguel (Taurus/Fundación Juan March, 2012), aduje que, en la fotografía tomada a la salida del paraninfo, el anciano rector aparece rodeado de jóvenes falangistas que cantan o gritan consignas brazo en alto, pero no lo acosan ni intimidan. Más bien parecen darle escolta. ¿De quién o quiénes lo protegen? Obviamente, del general Millán Astray y de sus legionarios.”

En capítulos ya publicados hemos visto que el día en el que murió Unamuno estaba acompañado por el joven profesor falangista, Bartolomé Aragón, y que el día de su entierro su féretro fue llevado a hombros por falangistas. 

Barbadillo lo resume así:

“A las cuatro y media de la tarde del 31 de diciembre, mientras el viento frío sacude las maderas de las casas, el profesor Bartolomé Aragón, falangista, visita a Unamuno en su casa. Éste lo primero que hace es agradecerle que no vaya vestido con camisa azul y luego pronuncia un monólogo trabado de recuerdos y de opiniones sobre lo español y los españoles. Hablan un poco más. Aragón dice: "La verdad es que a veces pienso si no habrá vuelto Dios la espalda a España disponiendo de sus mejores hijos."

Una versión de esos dos últimos días la podemos leer en el artículo de El Español  “80 años de su fallecimiento. Las horas finales de Unamuno: "España no puede perderse", gritó. Y murió.”, en el que se constatan las relaciones con los falangistas eran notables. 


En las próximas entradas analizaremos en profundidad las distintas versiones de muchos autores del conocido enfrentamiento que Unamuno mantuvo con Millán Astray, lo que hubo de verdad y lo que interesadamente se ha contado.

9 de septiembre de 2017

Mienten y Mienten Mal

      Entre desconcertante y penoso resultan todas las torpezas cometidas últimamente por Puigdemont, presidente de la Generalidad, Forn, consejero de Interior y, Trapero, responsable de los Mozos de Escuadra. No es de recibo el mentir tan burdamente pretendiendo distorsionarlo todo y tergiversando los hechos en lugar de asumir las realidades.

 ( El Periódico de Catalunya publicó una transcripción del aviso)
Hasta para desvirtuar lo que está sucediendo, es preciso disponer de cierta inteligencia y no actuar tan zafiamente como lo hicieron los tres altos cargos citados anteriormente, quienes tras la comisión de semejantes errores terminaran siendo repudiados por la ciudadanía catalana en base a sus torpes e interesadas intenciones.

Una vez más ha tenido que ser un medio, en esta ocasión “El Periódico de Cataluña” quien levantó y publicó que la policía autonómica había recibido el pasado mayo una alerta sobre el reciente atentado del Estado islámico en Barcelona y para más detalles en La Rambla. Circunstancia que descaradamente negó por dos veces Puigdemont con la absurda arrogancia que le caracteriza, cuyos detalles han sido ampliamente difundidos en todos los periódicos nacionales y extranjeros.

Ahora y para intentar salvar las sucesivas meteduras de pata, la ANC tiene previsto en los actos de la próxima Diada, la utilización de las victimas de los atentados yihadistas dedicándoles un cínico recuerdo, lo que no hicieron en la manifestación del sábado anterior, en la que sólo contemplaban el insultar e increpar al Rey, presidente del Gobierno y restantes autoridades.

Mención aparte y para sumar al catálogo de desdichadas ocurrencias de su peculiar “proceso” de desconexión, la Hacienda catalana, desde el 1º de septiembre, se ha planteado el rentabilizar su sistema informático creado para gestionar la recaudación de todos los impuestos generados en su territorio, a través de una docena de nuevas oficinas. Curiosa circunstancia cuando se trata de una comunidad que lleva años siendo asistida por el FLA.

Cataluña puede recaudar todos los tributos, pero a condición de ingresarlos en plazo al Estado. La experiencia habida durante la etapa de Arturo Mas, no fue especialmente beneficiosa por su nefasta gestión. Conviene recordar que con su “bono basura”, tiene cerrado el acceso al crédito según las agencias de calificación. Desde hace cierto tiempo y ahora ya con mayor asiduidad, tenemos que soportar las consabidas amenazas de la celebración del referéndum el 1º de octubre orquestado por el Gobierno catalán y la correspondiente contestación del Ejecutivo español de que tal consulta jamás verá la luz.

El dilema se centra actualmente en que los independentistas ya no pueden frenar su proyecto, ni el Gobierno tolerar más revolcones si se saltan la Ley descaradamente, lo que obliga a dar una respuesta contundente, siendo el contenido de dicha respuesta la verdadera incógnita. Tal estado de inestabilidad requiere una pedagogía por parte del los dirigentes populares explicando las posibilidades existentes para solucionar la disyuntiva que en este caso son dos: imposición de la Ley de Seguridad Nacional en Cataluña, como medida excepcional para garantizar la defensa de España y sus valores constitucionales, o bien la aplicación del artículo 155 de la Constitución, cuyo contenido resumido indica: “Que si una Comunidad Autónoma no cumpliera las obligaciones de la Constitución o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación de la mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquella al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones”.

Rajoy, al parecer, ya comienza a percibir en ciertos sectores del PP y otras fuentes, que se impone un “gesto de autoridad” por su parte y no les falta razón. Los ciudadanos se sienten hartos de tanta chulería secesionista, postura inaguantable dado que entre otros motivos, España no se puede permitir el lujo de otro bochorno como el del 9-N. ¡¡Tiempo al tiempo!!

José-Tomás Cruz Varela.

4 de septiembre de 2017

OSCURO Y COMPLEJO PANORAMA

Un gran artículo el de hoy de nuestro colaborador José-Tomás Cruz Varela en el que se hace eco del sentir mayoritario del pueblo español  tras los tristes acontecimientos de Barcelona. Basta leer para asentir… y pensar en la zozobra del futuro.

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OSCURO Y COMPLEJO PANORAMA
(De mi puño y tekla)

     Esto es lo que se nos avecina. La manifestación celebrada en Barcelona el pasado sábado, constituyó, entre otras razones, una clara demostración de odio y desprecio hacia el Gobierno español y sus representantes, apoyado y orquestado por las organizaciones independentistas perfectamente adiestradas y con sus miembros estratégicamente ubicados para increpar al Rey y restantes autoridades. Su misión, triste y vergonzosamente lograda, consistió deleznablemente en convertir una marcha contra el terrorismo yihadista en un acto de pobre propaganda política tendente a exacerbar el ambiente de cara a la próxima Diada y posterior celebración del referéndum del 1º de octubre.

   Los sonoros pitidos e insultos al Rey y al Gobierno de España resultaron grotescos, quedando perfectamente claro que para los colectivos de soberanistas y antisistema, espoleados por la CUP, el dolor por los muertos y heridos en el reciente atentado fue nulo, inexiste. Sobraba el debate sobre la asistencia del Monarca dado nada aportaba. La encerrona estaba más que anunciada y el Rey ocupó el lugar que le correspondía junto a las autoridades del Estado. Solo faltaba que el secesionismo decidiera como deben proceder las instituciones democráticas que rigen en nuestro país.

   La bastarda pretensión de acusar al Rey y al Gobierno como corresponsables de las matanzas por el mantenimiento de relaciones bilaterales con Arabia Saudí es todo un despropósito. Los textos de las pancartas que fueron exhibidas resultaron de lo más mendaz, siendo justificadas por el resentido Pablo Iglesias (Podemos) como “Libertad de expresión”. El hecho de que la asistencia la concentración fuese más limitada que en otras convocatorias, según comentario generalizado, obedeció a que se sabía que la cita manifestación iba a estar totalmente manipulada, por lo cual muchos barceloneses decidieron acertadamente no participar.

   Como siempre sucede. La alegría en la casa del pobre es efímera. El presidente de la Generalidad, con su actitud cínica, inicialmente y tras producirse los atentados, priorizó su actividad en volcarse con las victimas y la colaboración con el Gobierno lo que es loable. Gesto de escaso recorrido, dado que a partir del viernes 25, retomó la defensa a ultranza del referéndum, alardeando de la adquisición  de más de 6.000 urnas y acusando ridículamente al Ejecutivo español de hacer política con la seguridad.

   En paralelo y obviando la agresividad de Puigdemont, Rajoy pretendió contemporizar con el Gobierno catalán en lugar de ratificarse con todo rigor que no habrá celebración de consulta alguna, motivo  por la cual el líder catalán está totalmente dispuesto a imponer su plan soberanista por encima del interés general del Estado y a cualquier precio.

    La postura de Rajoy de eludirlo casi todo, defendiendo su criterio en la gestión de la crisis terrorista, ha generado una vez más controversias de todo tipo, originado en este caso por el papel secundario desempeñado por el Estado. Comportamiento muy criticado públicamente por los sindicatos de la Policía y la Guardia Civil. Su indesión tiempo ha que hastía a los ciudadanos.. Ya está bien de aguantar descalificaciones por parte de Puigdemont y otros miembros de su Gobierno. Con sus inoportunas lisonjas a la labor desarrollada por los Mozos de Escuadra, lo único conseguido es el desafecto de los citados Cuerpos de Seguridad. Un presidente de Gobierno representa a todos los ciudadanos, lo que debería impedirle soportar tanta afrenta e insistir hasta la nausea que el tan cacareado referéndum catalán no pasa de ser una pura utopía que jamás se celebrará. La mencionada Diada está a la vuelta de la esquina y supondrá la última traca en la cual se volcará La Generalidad  y colectivos separatistas afines para abuchear al Gobierno y cubrir Barcelona con esteladas reclamando La República, con la seguridad de que la asistencia duplicará el número de personas que acudieron a la manifestación del sábado 26-A…..¡¡Tiempo al tiempo!!

Atentamente.

José-Tomás Cruz Varela

28 de agosto de 2017

Unos lo ignoraron y otros lo ocultaron: Unamuno asistió al mitin de José Antonio Primo de Rivera en Salamanca

En la entrada anterior se trató el encuentro  que Unamuno y José Antonio tuvieron en el domicilio del primero. Retomemos el relato que nos ofrecía Francisco Bravo  en su obra "JOSÉ  ANTONIO. EL HOMBRE, EL JEFE, EL CAMARADA" (Páginas 34 -37)

“Se hacía tarde. Me permití indicar que era la hora del mitin. Nos despedimos cordialmente de don Miguel. Pero éste, con asombro nuestro, nos dijo: 

—Voy con ustedes.”

Buscó una boina, pues el día era de una temperatura gélida. Como se dispusiera a salir sin abrigo—tal  fué  siempre  su  costumbre,  como  la  de  ir  a  pelo,  por  lo  que  venía  a  ser  uno  de  los  primeros "sin-sombreristas" de España—, yo le reprendí cariñosamente, asombrando un poco con mi  tono  amistoso  a  José  Antonio,  que  en  toda  la  visita  no  había  podido  desprenderse  de  una  intimidación causada por la presencia, la palabra y el gesto del gran escritor. 

—Me ha autorizado su hijo Fernando para multarle cuando salga usted de casa sin abrigo. Don  Miguel  sonrió.  Y  después,  por  las  calles  de  la  ciudad,  ante  el  asombro  de  grupos  de  extremistas que rondaban las esquinas sin atreverse, no obstante su deseo, a penetrar en el teatro donde dábamos el mitin, para perturbar, fuimos al acto. Iba en el centro don Miguel y a su derecha José Antonio. Yo le decía a Sánchez Mazas, contento de la entrevista, que tenían razón las gentes para asombrarse, como más tarde sucedería en el mundo entero, cuando las agencias dijeran que el más destacado liberal español, el más decidido campeón del liberalismo, había aplaudido al jefe fascista  de  la  nueva  generación  de  España  y  sentándose  a  sus  manteles,  espontáneamente,  por  afición  a  presenciar  el  ardor,  la  tensa  exaltación  de  los  precursores  de  una  corriente  espiritual,  política y moral, destinada a presidir la resurrección de la Patria.
Don  Miguel  se  sentó  en  una  platea,  ante  la  curiosidad  de  los  cientos  de  personas  que  llenaban  el  teatro.  Fué  en  buena  parte  protagonista  del  acto.  Sánchez  Mazas  dijo  en  un  discurso  literario este párrafo dirigido al viejo rector:

(Derecha, Discurso de J.A. Primo de Rivera en Salamanca)

"Hemos venido a Salamanca para recordar los lazos entrañables que nos ligan con una de las  figuras  españolas  más  originales  y  fuertes  de  la  época,  para  subrayar  que  nos  unen  con  don  Miguel  de  Unamuno  disparidades  entrañables,  como  también  con  otras  gentes  nos  separan  afinidades  de  origen.  Don  Miguel  es  el  adversario  que  enseña  y  del  que  puede  aprenderse,  y  nosotros,  que  tenemos  como  fin  principal  exaltar  todos  los  valores  de  España,  no  podemos  por  menos de saludarle al hablar en esta su Salamanca imperial, labradora y letrada." 

Y también añadió: 

"Nosotros  somos  del  Cristo  español,  teológico,  trágico  y  poético  que  es  el  mismo  de  don  Miguel  de  Unamuno,  y  no  del  Cristo  belga,  sociológico,  economístico  y  utilitario  del  señor  Gil  Robles  y  de  don  Ángel  Herrera.  He  aquí,  pues,  otro  motivo  para  que  reconozcamos  lo  que  el  pensamiento de Unamuno representa en el panorama español." 

También José Antonio aludió a la "voz familiar y magistral" de don Miguel, denunciador de los  errores  de  la  República  en  su  primer  bienio.  Y  si  no  logró,  como  otras  tantas  veces,  que  su  oratoria  fuera  ágil  y  bella  como  un  pájaro  de  acero  y  certera  en  su  rumbo,  acaso  fué  por  la  presencia  de  Unamuno,  que  le  turbó  hasta  el  instante  mismo  de  su  marcha  de  la  ciudad,  de  regreso a Madrid. 

Después  del  mitin  fuimos  con  José  Antonio  al  Gran  Hotel  a  comer.  Y  son  sorpresa  nos  encontramos  allí  a  don  Miguel,  acompañado  de  Eugenio  Montes,  José  María  Alfaro,  Fernández  Cuesta  y  otros  camaradas  de  León,  Burgos  y  Zamora.  Comimos  todos,  entregados  a  una  conversación  literaria  y  política  de  la  que  eran  guías  don  Miguel  y  José  Antonio.  Y  al  terminar  y  separarnos del rector, éste dijo, estrechando la mano a nuestro jefe: 

—    ¡Adelante! Y a ver si ustedes lo hacen mejor que nosotros. 

José  Antonio  irradiaba  satisfacción  por  el  interés  del  acto—Salamanca  era  entonces  la  Meca del populismo—, por la disciplina de la Organización, pero sobre todo por su aproximación a don Miguel. Yo, que le conocía bien, refrené su entusiasmo: 

—Verás cómo dentro de unos días empieza a "meterse" con nosotros. Lo ha hecho siempre y  con  todos  y  no  vamos  a  ser  una  excepción.  Pero,  desde  luego,  contribuirá  su  presencia  a  la  resonancia  del  mitin.  Nosotros  aplicaremos  a  la  Falange  lo  que  él  dice  de  sí  mismo:  "El  caso  es  que hablen de uno, aun cuando sea mal."

Emilio Salcedo da la misma versión en “La vida de don Miguel”, Ediciones Anaya, (página 389-391), pero con matices: 

“El tiempo apremia ya a los visitantes. Bravo, temeroso de que el acto que él organizó pueda fracasar por falta de puntualidad, indica que hay que despedirse. Primo de Rivera se despide, y Unamuno, auscultador del alma humana, les dice que le esperen, el tiempo de quitarse las zapatillas y calzarse. Los falangistas se asombraron, como se asombraron quienes vieron pasar a Unamuno por las calles, camino del teatro Bretón, para asistir al mitin que iba a dar el hijo del hombre que le había desterrado.

Don Miguel ocupó un palco y según cuenta Francisco Bravo, Primo de Rivera, que aludió a la «voz familiar y magistral» del rector salmantino, estuvo un poco cohibido y su discurso no fue de los más afortunados y brillantes.

Después se celebró un banquete, al que invitaron a Unamuno.
- ¿Por qué no? —contestó el viejo liberal.

«Después del mitin —continúa narrando Bravo— fuimos con José Antonio al Gran Hotel a comer. Y con sorpresa nos encontramos allí a don Miguel, acompañado de Eugenio Montes, … Comimos todos, entregados a una conversación literaria y política de la que eran guías don Miguel y José Antonio Y al terminar y separarnos del rector, éste dijo, estrechando la mano de nuestro Jefe:

»— ¡Adelante! Y a ver si ustedes lo hacen mejor que nosotros.»

De aquel mitin en el teatro Bretón lo más valioso quizá fue la presencia de don Miguel de Unamuno, que supuso, ante los ojos de muchos, un respaldo moral del viejo maestro universitario a los jóvenes discípulos falangistas. Aquel gesto cordial y espontáneo de don Miguel jamás sería olvidado por los intelectuales de la Falange, quienes en los difíciles días de la guerra, cuando tras el incidente con Millán Astray el rector vive destituido y acosado, le corresponden con afecto y amistad.

Algo después en «Ahora» contó Unamuno que había acudido a aquel mitin y al banquete; pero que eso no significaba su adhesión, sino sólo su presencia y atención. Don Miguel había atacado, seguía atacando por igual, a las J. O. N. S., que él creyó anagrama de Juventudes en vez de Junta en un artículo que tituló I. O. N. S., dando a la I. el valor de infancia irresponsable. En su famoso artículo titulado Cruce de miradas, aparecido en diciembre de 1934, había hablado del joven que él buscaba: «Alguno he podido vislumbrar —basta verlo y ver cómo mira—, que es, como yo era a su edad, un solitario, ni fu ni fa, quiero decir, ni de FE, ni de FUE, ni de JAP, ni de JONS, ni de TYRE, ni de requeté, ni socialista, ni comunista.»

Bravo no debía recordar esta postura tan constante de Unamuno y demostraba desconocerlo mucho, pese a su trato diario, cuando se asombró de que don Miguel saliese por los fueros de su independencia de viejo liberal no adscrito a ningún partido. (Recuérdese el final del relato de Bravo  y se observará la contradicción).  El rector hubiese ido aquel día a cualquier mitin, sin entender que su papel de espectador le comprometía formalmente. En el número segundo del semanario «Arriba» escribió Bravo un artículo sin firma, del que él mismo se me declaró orgullosa-mente autor, en los largos años en que trabajé en su periódico, que es una verdadera antología del insulto dirigida contra el hombre al que quiso atraer al partido que él capitaneaba en Salamanca”.

Jon Juaristi también da su versión del mitin en  “Miguel de Unamuno (Colección de españoles eminentes)” aportando algún dato más sobre el encuentro:

“El domingo 10 de febrero, Falange celebró un mitin en el Teatro Bretón de Salamanca, en el que intervinieron José Antonio Primo de Rivera, Alejandro Salazar, líder del SEU, y el navarro Manuel Mateo, fundador y dirigente de la Central Obrera Nacional Sindicalista….

Miguel y su hijo Fernando  recibieron a los visitantes y accedieron finalmente a acudir al mitin, como un gesto de cortesía. Pero ello implicó un paseo en grupo desde la casa de Bordadores hasta el teatro, lo que produjo en la ciudad un fuerte escándalo. La noticia se difundió por España, y el domingo siguiente, desde el Heraldo de Madrid, el azañista Roberto Castrovido, coetáneo y amigo de Miguel, la comenta con sarcasmo y amargura. Un mes nías tarde, el 23 de marzo, Unamuno arremete en un artículo publicado en Ahora —«Otra vez con la juventud» — contra los jóvenes fajistas, y afirma que fue manipulado por los organizadores del mitin. La respuesta de éstos, sin firma, viene de la mano de Francisco Bravo en Arriba, tachando a Unamuno de exhibicionista grotesco y «viejo avariento», más semejante a Torres Villarroel que a Sócrates.

El asunto, con todo, se olvida pronto. El 25 de enero, la Universidad de Salamanca había acordado pedir el Premio Nobel de Literatura para Unamuno, iniciativa a la que se irán sumando otras instituciones, como la Academia Argentina de la Lengua." …

Joan Maria Thomàs, por su parte cuenta  en “José Antonio: Realidad y mito”,  que
“Seguidamente, Unamuno y su hijo acompañaron a los tres falangistas al mitin, al que asistieron como gesto de cortesía;(105) y de igual modo a la posterior cena, durante la cual Unamuno siguió departiendo con Primo y el resto de los falangistas. Su paseo compartido por las calles de Salamanca trascendió por toda España, y una semana más tarde el azañista Roberto Castrovido, amigo del catedrático, lo comentó amargamente en el Heraldo de Madrid.

José Antonio habría regresado a Madrid conmovido, y, al parecer, su propia intervención en el mitin de ese día había resultado menos lucida de lo habitual por la impresión que la presencia de Unamuno le producía. Según Bravo, siendo como era éste, no sería extraño, sino previsible, que muy pronto cambiase de actitud y criticase a la Falange, o a su líder, aunque esto, a la vista de lo que efectivamente ocurrió, podría ser una justificación ex post facto. Y es que, efectivamente, fuese por efecto del artículo de Castrovido o por otra razón, Unamuno publicó poco después en Ahora un artículo («Otra vez con la juventud») en el que afirmaba de José Antonio, demostrando su gran percepción: «Es un muchacho que se ha metido en un papel que no le corresponde. Es demasiado fino, demasiado señorito y, en el fondo, tímido para que pueda ser un jefe y, ni mucho menos, un dictador». Y añadía que, para ser un líder fascista, era preciso ser «epiléptico». Arriba replicó de inmediato con un artículo no firmado, pero al parecer obra de Bravo, en el que, con gran agresividad, se te tachaba de «viejo avariento» y «exhibicionista grotesco» (106). Sin embargo, más que tales exabruptos, lo que debió de quedar en la mente del catedrático es el recuerdo del paso en falso que había dado al asistir al mitin fascista y la posibilidad de que ello hubiera influido en que no le concediesen el Premio Nobel[107] para el que había sido propuesto por diferentes instituciones españolas e hispanoamericanas en 1935. De hecho, volvería a referirse al fascismo —esta vez junto al bolchevismo— como «enfermedad mental» en la breve alocución que pronunciaría en la Salamanca «nacional» el Día de la Raza de 1936, cuando se enfrentaría, entre otros, al general Millán-Astray, en su caso defendiendo la inteligencia (108) que éste había denostado en su presencia.”  

Resulta curioso leer  en el mismo texto anterior que  Unamuno acuse a José Antonio de falta de carisma para ser un líder fascista y el autor catalán le tilde de serlo.

Otra curiosidad más. Los narradores de este episodio se han referido al discurso pronunciado por José Antonio, calificándolo de simple y menos lucido de lo habitual, pero de su contenido, salvo Bravo,  no han aportado absolutamente nada  para que sean los lectores quienes lo juzguen, y que pueden leer en las cuatro páginas  alojadas en esta entrada . 

21 de agosto de 2017

"APROBLEMADO" PODEMOS Y EL VERGONZOSO SILENCIO DE SU LÍDER

Es de sobra conocido que “hay silencios que valen mil palabras y mil palabras que no valen nada”. Quizás Pablo Iglesias esté midiendo sus intervenciones  y actuando en silencio. Pero lo sorprendente es que persona que se ha dado a conocer por su poder de comunicador  y en los medios ha encontrado su hábitat natural,  se retire de la escena cuando los acontecimientos no le son favorables. Nuestro colaborador  analiza agudamente esta situación del líder de PODEMOS, y del partido en su conjunto.
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"APROBLEMADO" PODEMOS Y EL VERGONZOSO SILENCIO DE SU LÍDER
(De mi puño y tekla)
  Sin duda y por diversos motivos, Podemos, no está pasando por uno de sus mejores momentos, si bien, tildar su situación de progresiva descomposición quizá resulte excesivo. Lo cierto es que dicha formación creció y está gobernando a golpe de alianzas con los antisistema y anticapitalistas. Colectivos procedentes de los restos de Izquierda Unida, plataformas contra el desahucio  y otras agrupaciones que ahora se están rebelando.

   Tras el paso del verano, Pablo Iglesias tiene en mente la preparación de la maquinaria electoral de cara a la confección de listas para las municipales y autonómicas que deberán celebrarse en la primavera del 2019. Para ello y previamente deberá poner orden en Barcelona, donde su líder Alberto Dante Fachín mantiene un enfrentamiento directo con la dirección nacional de Madrid, así como también la batalla entre Manuela Carmena, Podemos, Ganemos (IU) y los anticapitalistas de Miguel Urban.

   La demoledora frase pronunciada por el citado Fachín “lo que se hace en Cataluña se deciden Cataluña”,  pasa por otra prueba más de que el patio está revuelto, horas después de que Echenique reconociera su fracaso en Comu Podemos, impulsores de “Comunes” e ignorando olímpicamente las instrucciones de Madrid, dado que su estrategia pasa por someter el referéndum del 1º de octubre a una Asamblea Ciudadana Nacional, sin olvidar que en Andalucía también gobierna la anticapitalista Teresa Rodríguez.

   En otro orden de cosas, el vergonzoso silencio observado por el líder podemita negándose a censurar e incluso a comentar las barbaridades cometidas por el dictador Maduro, no admiten la más mínima justificación, cuando dicho personaje está destrozando los más elementales principios democráticos. Las salvajadas y manipulaciones cometidas por este impresentable tirano, tras la farsa de  su asamblea constitucional son insólitas.

   El mundo entero, con la excepción de Cuba, Corea y Vietnam, asiste estupefacto a las barbaridades con que Maduro está sometiendo al pueblo venezolano, dispuesto hasta la náusea a conseguir con las armas lo que no ha logrado con los votos.

   Resulta muy duro, amén de incomprensible, que sea la propia empresa informática venezolana que ha trabajado desde el 2004 en todos los procesos electorales, la que denuncie y declare que “las cifras han sido manipuladas” para que Nicolás Maduro, en plena deriva totalitaria acabe con todos los mecanismos democráticos del país, apoyándose en una constitución a su antojo y poder gobernar de por vida. Solo cabe incrementar la presión internacional condenando las locuras de este descerebrado y que el resentido Pablo Iglesias (Podemos) se decida a abandonar su sepulcral silencio y criticar las locuras políticas de su presunto benefactor…….¡¡Tiempo al tiempo!!

Atentamente.

José-Tomás Cruz Varela

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Nota del Administrador del blog:  Este artículo estaba preparado antes de que el gravísimo atentado yihaidista ocasionara tantas víctimas y tanto dolor injusto  en Barcelona. Pablo Iglesias y su partido no firmaron el Pacto Antiterrorista contra el Yihaidismo. ¿Dará ahora explicaciones sobre su negativa o guardará silencio otra vez más?¿Habrá rectificación?

14 de agosto de 2017

MERECIDO Y AMARGO VERANO EL DE RAJOY

Siendo de todos  conocido el dicho, “El éxito tiene muchos padres y el fracaso, ninguno”, ¿Por  qué no se lo aplican nuestros políticos, tan decentes ellos y tan razonables?
Seguro que más de uno se lo ha llegado a plantear, sólo a plantear, pero no son conocidos los que lo han llegado a practicar. Será justo que se  adueñen de sus éxitos cuando los hubiere, pero todos celebraremos que se apunten el fracaso de sus actividades políticas cuando se produzcan.
Mientras tanto, que Rajoy descanse en su refugio de Sanxenxo y diseñe la estrategia el otoño caliente que se avecina.
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MERECIDO Y AMARGO VERANO EL DE RAJOY
(De mi puño y tekla)

   Dicen que cuando una mentira se repite miles de veces y son muchos los dedicados a tal menester, termina convirtiéndose en verdad y admitida como tal. Nos referimos a la descarada apropiación indebida cometida por el presidente del Gobierno y sus altos dirigentes, quienes, sin el más mínimo recato y descaradamente, se erigen en protagonistas de la creación de empleo e incremento de las exportaciones, cuando tal mérito corresponde exclusivamente al denodado esfuerzo realizado por nuestros ejemplares empresarios.

   Tal mantra, empleado por Rajoy cada vez que se dirige a la ciudadanía a través de los distintos medios de comunicación, tiene como principal objetivo el tratar de blindarse ante el crispante verano que le espera. Toda una pesadilla protagonizada por los respectivos líderes de la alianza PSOE-Podemos, muy radicalizados ambos, cuya misión consistirá en amargarla las vacaciones hasta tal grado, que ni la ingesta de deliciosas nécoras, inigualables ostras de Arcade  y los exquisitos percebes de Cedeira, conseguirán aliviarle.

   En principio, la inminente declaración al final de julio del presidente ante la Audiencia Nacional tras el intento fallido de hacerlo a través de plasma y sobre el tema que más les duele. Concretamente los escándalos de corrupción que acosan al PP, y en especial la financiación ilegal del partido, amén de comparecer como testigo en la amarga y compleja trama "Gurtel", que por mucho que intente justificarlo y disfrazarlo el desprestigio resultará inevitable. Puede suceder de todo pero el desgaste a que se verá sometido no se lo quita nadie.

    De segundo plato y si cabe todavía más problemático, tendrá que afrontar la amenaza, y en esta ocasión muy en serio, el drama del referéndum catalán. Tema ante el cual Rajoy continúan manteniendo la misma pasividad hasta el grado de soportar que Puigdemont se permita la bravata de afirmar que actualmente ya "dan miedo al  Estado y más que daremos". Tener que seguir soportando tales descalificaciones como las vertidas por las entidades municipales ratificándose su  compromiso de colaborar en todas las actuaciones del Gobierno Catalán respecto a la consulta, e igualmente poner a su disposición los locales públicos, es muy fuerte. Amenazas que están deteriorando al Gobierno de España según recogen los últimos sondeos de opinión. De ahí que el cachazudo don Mariano continúe confundiendo las evidencias con "deseos de provocación".

   Sobre el encuentro entre Rajoy y Sánchez en el que se trató  ponerle freno al referéndum catalán, cabe destacar que en lo esencial ambos líderes están de acuerdo pero con matices. La vía de una comunicación abierta puede considerarse un éxito para tratar sobre nuevos temas. Por su parte el PSOE urge a Rajoy para que tome decisiones evitando la dejación de responsabilidades y antes del 1º de octubre, insistiendo en una reforma de la Constitución. Rajoy no se opone abiertamente pero manteniendo que lo fundamental es aclarar "para que" y contar un consenso mínimo previo. Pedro Sánchez aspira al poder mientras que la preocupación de Rajoy es mantenerlo. Notable diferencia.

   No es de recibo el seguir tolerando el despreciable comportamiento amenazante por parte las autoridades de una Comunidad, Cataluña, con respecto a las restantes, como tampoco lo es llegar hasta el último extremo con la intervención de los cuerpos de Seguridad del Estado. Existen otros procedimientos pero que deben ser expuestos con toda la seriedad y el rigor requeridos, para que los ciudadanos de la citada Comunidad tomen conciencia de las consecuencias que supondría la celebración de un referéndum demandando el independentismo.....¡¡Tiempo al tiempo!!

Atentamente.

José-Tomas Cruz Varela

7 de agosto de 2017

DESAVENENCIAS, CONTRADICCIONES Y BANDAZOS DE PEDRO SÁNCHEZ

El viernes pasado, día 4 de Agosto, el CIS publicó su último barómetro electoral. Según sus datos,  el PSOE subía cinco puntos y el PP bajaba algo más de cuatro. Curiosamente el incremento de los socialistas se efectuaba a costa de los populares, y se achacaba al regreso de Pedro Sánchez a la Secretaría General del PSOE. Por las fechas en que la encuesta fue realizada, ni Rajoy había comparecido como testigo en el caso Gürtel ni se había celebrado el Congreso socialista de Andalucía, por lo que sus efectos no están recogidos.

El tiempo dirá si los ciudadanos quieren castigar a Rajoy  premiando a Sánchez o si se ha tratado de otro error más del CIS, que parece jugar al despiste demasiadas veces, “quemando pólvora del Rey”. ¿Acaso los votantes desconocen la ambición desmesurada de Pedro Sánchez por llegar a La Moncloa aunque pierda las elecciones y pacte con quien sea a costa de lo que sea?  

El tema de la plurinacionalidad, que nunca ha explicado lo que de ella piensa,  será un problema en su camino. En él se apoyó y se apoyará Susana desde Andalucía. Ya le avisó en la clausura del Congreso, rogándole que no le hiciera elegir entre  LEALTADES.
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DESAVENENCIAS, CONTRADICCIONES Y BANDAZOS DE PEDRO SÁNCHEZ
(De mi puño y tekla)

La ausencia de un auténtico líder tal como sucede actualmente en el PSOE, donde proliferan desavenencias, contradicciones y bandazos, todo son complicaciones a las que está contribuyendo el mal hadado “modelo plurinacional”, que nadie sabe en qué consiste y menos aún para que sirve, todo lo cual coadyuva al mal clima existente entre las distintas federaciones del partido, situación producida por la falta de criterio que está demostrando su secretario general, Pedro Sánchez.

   El mismo secretario de organización, José Luis Ábalos, en lugar de observar un discreto silencio, cuestionó que algunos miembros socialistas andaluces sepan en que consiste el “federalismo”, afirmación un tanto peregrina cuando se trata de militantes de su propia formación. Un dirigente de su rango no debe permitirse la licencia de improvisar. De no modificar su comportamiento, obviamente, se encuentran muy lejos de ser una opción mayoritaria al Gobierno.

   Las ponencias de las federaciones socialistas están defendiendo modelos territoriales radicalmente distintos. Mientras que los valencianos abogan por el “federalismo asimétrico”, los andaluces se decantan  por el “cooperativo”, los extremeños defienden el “autonomista”. Algo sobre lo que militantes y votantes pasan olímpicamente, entre otras razones por desconocer e ignorar el contenido y diferencias entre las tres corrientes al albur de los políticos.

   Concretamente, en el 13ª Congreso Regional del PSOE andaluz que se celebra esta semana, su intención consiste en arrinconar al sanchismo y dejar meridianamente claro quién gobierna en Andalucía, tras la derrota sufrida en las pasadas elecciones primarias de mayo, cuyo objetivo es dejar patente que existe un solo líder, que en este se llama Susana Díaz. No en vano, de los 481 delegados con derecho a voto solo 31 apoyarán al sector crítico.

   Así las cosas,  mueve a ratificar que el odio soterrado que mutuamente se profesan ambos líderes, al margen de los besos y abrazos para la galería es una realidad. Dicho sentimiento obedece a un círculo vicioso que no se satisface nunca retroalimentándose con el mal ajeno, circunstancia que Sánchez se siente incapaz de superar, quedando de manifiesto su incapacidad para hacerse con el reino de Taifas andaluz, territorio en el que además no cuenta con ningún predicamento por múltiples razones y entre ellas, su ambición y maneras. Reconociendo que las comparaciones son muy desagradable, .el precedente dejado por Felipe González en el partido, tampoco favorece a Sánchez, desubicado personaje con un criterio excesivamente variable y caprichoso que descoloca a su militancia y en ocasiones a los propios dirigentes, muchos de los cuales no están de acuerdo con las relaciones que actualmente ha retomado con Pablo Iglesias (Podemos), cuya experiencia anterior no resultó precisamente muy satisfactoria. Persiguen similares fines y se disputan los mismos votos, con lo cual, la posibilidad de llegar a pactos que les beneficien  por igual es materialmente imposible, reconociendo, eso sí, que el deseo de expulsar a Rajoy de La Moncloa es totalmente compartido….¡¡Tiempo al tiempo!!

Atentamente,
José-Tomás Cruz Varela.

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Nota del Adminsitrador del blog: este artículo fue escrito horas antes de celebrarse el Congreso socialista de Andalucía. La relación personal entre Susana y Pedro Sánchez no pareció destilar cordialidad y empatía. Contrastando las apreciaciones del articulista con los resultados postcongresuales, podemos apreciar en él un fino olfato  de analista político. 

2 de agosto de 2017

El día que Unamuno recibió a Primo de Rivera en su casa de la calle Bordadores

Cuando Hugh Thomas relató el enfrentamiento de Unamuno con Millán Astray, mencionó (refiriéndose a don Miguel) que  “La República le había desilusionado, había admirado a algunos de los jóvenes falangistas, y dio dinero para el alzamiento.”  (“La guerra civil española. 1936-1939” (Vol.2),  Colección Dimensiones Hispánicas, Ediciones Grijalbo S.A.,  páginas 546-549). Lo sorprendente es que el historiador se emplease a fondo en la descripción del incidente y omitiese el encuentro que Unamuno tuvo en su casa de Salamanca con el fundador de Falange Española el 10 de febrero de 1935. Hoy analizaremos este episodio, narrado por distintos  autores.
Francisco Bravo en su obra "JOSÉ  ANTONIO. EL HOMBRE, EL JEFE, EL CAMARADA". Ediciones Españolas, S. A, 1940, páginas 34-37, describe así el encuentro  de José Antonio con Unamuno al que él mismo asistió personalmente:

José Antonio y Unamuno 
"Llevé durante muchos años y sometida a alternativas, como era natural dado el carácter de don  Miguel  de  Unamuno,  una  buena  amistad  con  él,  admiración  por  sus  virtudes,  reproche  de  discípulo desengañado por sus grandes defectos. José Antonio la conocía, y como sentía un fuerte deseo por ser presentado al viejo rector, le prometí hacerlo. Don Miguel, hombre de fácil acceso, asintió encantado a mi propuesta. 
El día 10 de febrero de 1935 se celebró en Salamanca el primer mitin de Falange Española de las J. O. N. S. en la provincia. Dos horas antes acompañé a José Antonio y a Sánchez Mazas a casa  de  don  Miguel,  en  la  calle  salmantinísima  de  Bordadores,  junto  a  la  "Casa  de  las  Muertes".  
Entramos  los  tres  en  aquel  frío  despacho  donde  don  Miguel  escribía,  sin  brasero,  como  si  le  calentase y sostuviese su ardor interior. La estancia era para mí familiar, aun cuando hacía varios años  que  no  ponía  mis  pies  en  ella.  En  sus  últimos  años,  y  no  obstante  su  poderoso  talento,  el  maestro  no  era  capaz  de  substraerse  a  manías  y  preocupaciones  que  enturbiaban  aquel  ingenio  maravilloso que años antes era un venero de cultura, de espiritualidad y de ironía. 
Curioseamos por las estanterías, sobrecargadas de libros. Había sobre la mesa de trabajo unas cuartillas comenzadas, donde don Miguel, con aquella su letra casi microscópica, volcaba sus paradojas y sus ideas. Sería quizá algún artículo para América o para la Prensa de Madrid, porque el  autor  de  "La  vida  de  Don  Quijote  y  Sancho"  era  ya,  sobre  toda  otra  cosa,  un  periodista.  Unos  minutos después entró don Miguel sin hacer ruido, por ir calzado con unas zapatillas de abrigo. Yo pensé que también sería interesante algún día escribir un "Don Miguel en zapatillas", tal como se hizo con Anatole France. 
—Buenos días, don Miguel. Aquí tiene usted a José Antonio y a Rafael Sánchez Mazas—le dije yo presentándole a mis camaradas. 
Don Miguel les dio su mano pequeña y sarmentosa, mientras inquisitivamente se fijaba en José Antonio, que se sentía un poco cohibido en presencia de aquel hombre, todavía en la belleza de  su  noble  senectud  —más  alto  quizás  que  él  mismo—,  que  tantas  ferocidades  había  dicho  y  escrito de su padre. Y como acostumbraba a hacerse el dueño de la conversación, sin andarse con rodeos, Unamuno se encaró con Sánchez Mazas y le dijo: 
—Usted y yo somos un poco parientes. 
Y en tanto que Rafael sonreía con su perfil de pájaro mejor que con su boca, halagado por aquel  parentesco,  el  viejo  bilbaíno  que  fué  siempre  don  Miguel  hizo  una  incursión  por  su  genealogía  y  la  de  Sánchez  Mazas,  aludiendo  a  personas  y  anécdotas,  como  si  rehuyera  hablar  directamente con José Antonio. 
Como hacía mucho frío, estuvimos de pie un buen rato. Luego don Miguel ocupó su sillón de cuero y nos sentamos sobre sillas de enea. Y agotado el tema del bilbainismo y del parentesco, don Miguel volvió a dirigirse a José Antonio: 
—Sigo los trabajos de ustedes. Yo soy sólo un viejo liberal que he de morir en liberal, y al comprobar que la juventud ya no nos sigue, algunas veces creo ser un superviviente. Cuando de estudiante me puse a traducir a Hegel, acaso pude ser uno de los precursores de ustedes. 
—Yo  quería  conocerle,  don  Miguel—vino  a  decir  José  Antonio—,  porque  admiro  su  obra  literaria  y  sobre  todo  su  pasión  castiza  por  España,  que  no  ha  olvidado  usted  ni  aun  en  su  labor  política de las Constituyentes. Su defensa de la unidad de la Patria frente a todo separatismo nos conmueve a los hombres de nuestra generación. 
—Eso  siempre.  Los  separatismos  sólo  son  resentimientos  aldeanos.  Hay  que  ver,  por  ejemplo,  qué  gentes  enviaron  a  las  Cortes.  Aquel  pobre  Sabino  Arana  que  yo  conocí  era  un  tontiloco. Maciá también lo era, acaso todavía más por ser menos discreto. Estando yo en Francia, cuando la Dictadura, se empeñó en que hablásemos en un mitin contra "aquello". Yo me negué. Y él lo hizo ante unos cientos de curiosos a los que se empeñó en hablarles en catalán, siendo así que la mayoría de los españoles presentes no le entendían. Era un viejo desorbitado, absurdo. 
Don  Miguel  había  aludido  a  la  Dictadura.  Habían  ya  transcurrido  cuatro  años;  pero  en  la  sensibilidad de José Antonio—orgulloso de su padre por amor y por reacción contra todo un mundo de  hostilidades—,  la  menor  alusión  al  septenio  de  gobierno  de  su  padre  le  ponía  nervioso.  Sin  darse cuenta, don Miguel siguió "metiéndose" con Maciá, por su grotesco intento de Prat de Molió, aludiendo duramente a los manejos policíacos que aprovecharon la manía del "Avi" para lograr un efecto político. 
Intervine a tiempo. José Antonio me miraba inquieto. 
—Bueno, don Miguel. Aquello del padre de José Antonio es ya historia. Díganos cuándo le apuntamos para Falange. 
Don Miguel sonrió. Los ojos le brillaban de malicia. 
—Sí; aquello es historia. Y lo de ustedes es otra historia también. Yo jamás me apunté para nada.  Como  tampoco  jamás  me  presenté  candidato  a  nada;  me  presentaron.  Pero  esto  del  fascismo yo no sé bien lo que es, ni creo que tampoco lo sepa Mussolini. Confío en que ustedes tengan,  sobre  todo,  respeto  a  la  dignidad  del  hombre.  El  hombre  es  lo  que  importa;  después  lo  demás,  la  sociedad,  el  Estado.  Lo  que  he  leído  de  usted,  José  Antonio,  no  está  mal,  porque  subraya eso del respeto a la dignidad humana. 
—Lo nuestro, don Miguel—le dijo José Antonio—, tiene que asentarse sobre ese postulado. Respetamos  profundamente  la  dignidad  del  individuo.  Pero  no  puede  consentírsele  que  perturbe  nocivamente la vida en común. 
—Pero yo confío en que no lleguen ustedes a esos extremos contra la cultura que se dan en  otros  sitios.  Eso  es  lo  que  importa.  No  es  posible  que  la  juventud,  por  muy  estupidizada  que  esté,  y  yo  lo  creo  sin  ánimo  de  molestarles,  caiga  en  el  horror  de  creer  que  el  pensar  es  una  "funesta  manía";  la  funesta  manía  de  pensar  de  aquellos  bárbaros  de  Cervera.  Por  cierto  que  el  otro día, y con motivo de una huelga en la Universidad, recibí a un grupo de muchachos de los de ustedes. Les pregunté qué querían; qué era eso de la Falange. 
—Estarían  aturdidos  ante  usted  y  no  sabrían  explicárselo—corté  yo  antes  de  que  don Miguel lanzase contra ellos alguno de sus trenos. 
—No  sé.  Pero  no  sabían  bien  lo  que  querían.  Y  eso  me  prueba  que  hay  un  peligro  de  desmentalización de los muchachos. No conviene que ustedes acentúen esa tendencia pasional.
—Pero usted, don Miguel—dijo Sánchez Mazas—, ha escrito a veces otra cosa. 
—Acaso. Llevo ya más de cuarenta años de escritor y unas veces me olvido de lo que dije y otras  me  contradigo  y  repito.  Eso  es  lo  humano.  Una  vez,  siendo  presidente  de  unos  Juegos  Florales o algo así, envió un chusco amigo mío una poesía que a mí me "sonaba" al leerla. No me gustó;  no  la  premiamos  ni  mencionamos  siquiera.  Luego  resultó  que  era  mía  y  que  yo  no  me  acordaba de ella. Eso me pasa con las ideas y con los pensamientos. Pero crean ustedes que hay un  peligro  terrible  para  la  cultura  y  el  espíritu  en  que  se  lance  a  la  juventud  a  la  borrasca  de  la  pasión y no a la tarea de pensar y criticar. 
—Estamos necesitados, don Miguel, de una fe indestructible en España y en el español—aseveró José Antonio. 
—¡España! ¡España! 
Y  ante  este  nombre  sagrado,  que  sus  labios  proferían  con  unción,  rescatando  tanta  paradoja   egolátrica,   don   Miguel   se   emocionaba.   Estaban   ante   él   tres   hombres   jóvenes,   exasperados  y  vehementes,  que  habían  formado,  con  otros  de  su  generación,  una  compañía  catilinaria  para  exaltar  la  Patria.  Y  en  aquel  momento  don  Miguel,  el  viejo  liberal  "del  liberalismo  que  es  pecado",  aquel  contradictorio  y  apasionado  don  Miguel  era  como  si  sintiera  nuestras  mismas  preocupaciones,  participando  de  nuestra  exaltación  contra  todos  los  malandrines  que  no  sabían entender ni sentir lo que la Patria es y representa. 
—Muchas veces—decía el rector mirando a los árboles de las Úrsulas, desnudados por el invierno— he  pensado  que  he  sido  injusto  en  mis  cosas;  que  combatí  sañudamente  a  quienes  estaban enfrente; acaso quizás a su padre. Pero siempre lo hice porque me dolía España, porque la quería más y mejor que muchos que decían servirla sin emplearse en criticar sus defectos. 
—También  nosotros,  don  Miguel,  hemos  llegado  al  patriotismo  por  el  camino  de  la  crítica. 
Eso lo he dicho yo antes de ahora—dijo José Antonio—. Y hoy, en esta Salamanca unamunesca, voy  a  decir  a  quien  nos  escuche  que  el  ser  español  es  una  de  las  pocas  cosas  serias  que  se  pueden ser en el mundo. 
—Muy bien. Pero sin xenofobia. ¡El hombre, el hombre! Y también el español y España. Y los valores del espíritu y de la inteligencia. Pero cuidado con que ustedes aticen esa propensión a desmentalizarse que tienen nuestros muchachos. 
Volvía don Miguel a su cantata. Y con la desenvoltura de mi confianza, yo le dije de nuevo: 
—¿Por qué no nos ayuda usted en la lucha contra los separatismos? En el fondo, nosotros somos   sus   discípulos   y   hemos   aprendido   en   usted   a   sentir   a   España,   con   orgullo,   apasionadamente. Pero son los liberales, los hombres retrasados del XIX, los que ponen en peligro la Patria. 
—Usted repite mucho esa tontería de Daudet sobre el "estúpido siglo XIX". Pero eso no es verdad. Yo lo defiendo. Vivimos ahora mismo de su herencia. Incluso lo de ustedes tuvo en él sus primeros maestros. Después de Hegel, Nietzche, el conde José De Maistre, aquel gran desdeñoso que gritaba a sus adversarios: "No tenéis a vuestro lado más que la razón..." 
—Nosotros no queremos nada con De Maistre, don Miguel—le replicó José Antonio—. No somos reaccionarios. 
—Mejor para ustedes. 
Se hacía tarde. Me permití indicar que era la hora del mitin. Nos despedimos cordialmente de don Miguel. Pero éste, con asombro nuestro, nos dijo: 
—Voy con ustedes.”
Lo sucedido después, la asistencia al mitin y sus consecuencias, lo veremos en la siguiente entrada.

El "encuentro" anterior  lo han contado también otros autores, pero han partido de la fuente original de Francisco Bravo, y  a cuyo texto le han suprimido algunas partes. Tanto Emilio Salcedo  en “La vida de don Miguel”, Ediciones Anaya, (página 389-391), como Antonio Gibello en “José Antonio. Apuntes para una biografía polémica”, de Editorial Doncel, (páginas 247-250) han permanecido más o menos fieles a lo escrito por Bravo, a pesara de las omisiones.

Jon Juaristi en su libro “Miguel de Unamuno (Colección de españoles eminentes)” aporta algún dato más sobre el encuentro:

“El domingo 10 de febrero, Falange celebró un mitin en el Teatro Bretón de Salamanca, en el que intervinieron José Antonio Primo de Rivera, Alejandro Salazar, líder del SEU, y el navarro Manuel Mateo, fundador y dirigente de la Central Obrera Nacional Sindicalista. Horas antes del comienzo del acto, José Antonio Primo de Rivera se presentó en casa de Unamuno acompañado por Rafael Sánchez Mazas y Francisco Bravo, jefe de la Falange salmantina. A Unamuno le unía con Sánchez Mazas cierto parentesco a través de la abuela del escritor falangista, la poetisa Matilde de Orbegozo, y Bravo era amigo de su hijo Fernando, Miguel y éste recibieron a los visitantes y accedieron finalmente a acudir al mitin, como un gesto de cortesía”. 

Por su parte, Joan Maria Thomàs, al tratar ese encuentro en su obra “José Antonio: Realidad y mito” muestra una visión diferente y crítica:

“Por entonces (José Antonio) había conseguido visitar a uno de sus antiguamente denostados intelectuales, Miguel de Unamuno, a quien tenía gran interés en conocer personalmente para explicarle cómo el antiseparatismo del catedrático de Salamanca había inspirado su propio pensamiento y para, consciente o inconscientemente, mostrarle las diferencias existentes entre él y su proyecto.... y los de su padre, antiguo enemigo del escritor. Debía de sentirse agradecido porque Unamuno hubiese escrito favorablemente sobre su posicionamiento en contra el Estatuto de Cataluña, que también aborrecía. Eso le había dado pie al acercamiento a un Unamuno que había influido decisivamente en la formación de sus ideas y a quien, en el fondo, respetaba profundamente. De hecho, don Miguel había cambiado, y ya no veía la Dictadura como antaño.[102] Como tampoco vería inicialmente mal el alzamiento del 18 de julio.
El encuentro se había producido poco antes, el 10 de febrero de1935, a raíz del primer mitin de FE de las JONS en el Teatro Bretón de Salamanca. Desplazado allí José Antonio, acudió al domicilio del escritor junto con Francisco Bravo, dirigente falangista salmantino y periodista, y Rafael Sánchez Mazas, los tres oradores del mitin de ese día. 
Cita el relato de Jon Juaristi, y añade  que:

 “Si hemos de creer la versión que ha dejado Bravo de lo sucedido en la casa del catedrático, le habría dicho allí José Antonio (104) «Yo quería conocerle, don Miguel, porque admiro su obra literaria y, sobre todo, su pasión castiza por España, que no ha olvidado usted ni aun en su labor política de las Constituyentes. Su defensa de la unidad de la Patria frente a todo separatismo nos conmueve a los hombres de nuestra generación». Unamuno, en su respuesta, habría aludido indirectamente a la Dictadura, ante lo que José Antonio se tensó inmediatamente y Bravo terció con un «Bueno, don Miguel. Aquello del padre de José Antonio   ya historia. Díganos cuándo le apuntamos para la Falange».  A lo que habría respondido el escritor: «Sí, aquello es historia. Y lo de ustedes es otra historia también (…). Pero esto del fascismo yo no sé bien lo que es, ni creo que tampoco lo sepa Mussolini. Confío en que ustedes tengan, sobre todo, respeto a la dignidad del hombre. El hombre es lo que importa; después, lo demás, la sociedad, el Estado (…). Confío en que no lleguen ustedes a esos extremos contra la cultura que se dan en otros sitios». 
Será el lector quien al comparar estas frases entresacadas del texto original, aprecie si hay coincidencia o han sido sacadas de contexto, y no responden a lo que pudo ocurrir.
En la próxima entrada analizaremos la asistencia al mitin y las consecuencias de ello derivadas.

31 de julio de 2017

Las relaciones de Don Miguel de Unamuno con Falange Española (I de III)

A modo de Introducción

Sobre las relaciones de don Miguel de Unamuno con Falange Española, cuenta Hugh Thomas en la página 546 de “La guerra civil española. 1936-1939” (Vol.2)Colección Dimensiones Hispánicas, Ediciones Grijalbo S.A, lo siguiente:
“El filósofo vasco Miguel de Unamuno, sumo sacerdote de la generación 98, siguió un camino diferente. Como rector de la universidad de Salamanca, al empezar la guerra civil se había encontrado en territorio nacionalista. La República le había desilusionado, había admirado a algunos de los jóvenes falangistas, y dio dinero para el alzamiento. Todavía el 15 de septiembre apoyaba al movimiento nacionalista. Pero el 12 de octubre había cambiado de opinión…(suceso Unamuno-Millán Astray).”
Ignoro si don Miguel donó dinero para la causa o no, ya que el historiador no aporta ni datos ni fuentes de información. Resulta también extraña la “expresión de admiración de Unamuno hacia algunos jóvenes falangistas”, mientras  silencia su encuentro con el fundador de F.E. e hijo del dictador que años antes le desterrara a Fuerteventura.
Dedicaremos tres capítulos a las relaciones que Unamuno mantuvo con distintos falangistas, dejando para otros posteriores, una serie, el incidente habido con Millán Astray, según distintas y muy numerosas versiones

Las publicaciones “La vida de don Miguel” de Emilio Salcedo, Ediciones Anaya, (página 389-391) y la de Antonio Gibello, “José Antonio. Apuntes para una biografía polémica”, de Editorial Doncel, páginas 247-250 se han basado en el testimonio que Francisco Bravo hizo en un libro y en distintas publicaciones. Por todo ello, es peferible acudir a la fuente original y completarla con otras aportaciones no coincidentes, y que curiosamente sus autores no estuvieron prresentes.

Por otra parte, quiero dejar constancia que Emilio Salcedo en la página 429 de la obra citada, "Vida de don Miguel", en el apartado 3, ESTUDIOS CONSULTADOS, cita como muy relevante la siguiente información:

* BRAVO, FRANCISCO: Burleta, Unamuno, el Fascismo y el premio Nobel. «Arriba», número 2, Madrid 28 de marzo de 1935, página 6. [Es uno de los más duros ataques lanzados contra don Miguel a causa de su asistencia al mitin falangista del teatro Bretón en 1935 y los comentarios que posteriormente hizo. Se publicó sin firma.]

«José Antonio y Unamuno», en el libro “José Antonio. El hombre. El jefe. El camarada”. Madrid, Ediciones Españolas, S. A., 1939, págs. 85-93.

—  "Cuando José Antonio fue a visitar a  Unamuno".  «Arriba»,  Madrid,  24-X-I944.

— "Don Miguel, José Antonio y la Falange". «La Gaceta Regional», Salamanca, 31-XII-1961.
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En los capítulos siguientes veremos:
- El encuentro que Unamuno mantuvo en su casa con Primo de Rivera, hijo.
- La asistencia de Unamuno al mitin que José Antonio Primo de Rivera dio en Salamanca
- La escena de la muerte de Unamuno, acompañado de un amigo falangista.