Mostrando entradas con la etiqueta Religión y Ciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Religión y Ciencia. Mostrar todas las entradas

20 de mayo de 2018

¿Es el castillo templario de Ucero es el punto equidistante entre los cabos de Finisterre y Creus?

En el Parque  Natural del Cañón de Río Lobos existen dos construcciones  emblemáticas: el Castillo de Ucero y la Ermita de San Bartolomé. Ambas están unidas a la Orden de los Caballeros Templarios, que también habitaron un convento en las proximidades de la ermita, San Juan de Otero, hoy extinguido.

Es en el litigio, hacia el año 1170, entre la Orden del Temple y la de Calatrava donde se cita el convento de San Juan de Otero. Según Alejandro Aylagas, Juan González de Ucero fue el primer señor del castillo en 1212 y el asentamiento templario data desde Alfonso I de Aragón. 
El artículo  “ERMITA DE SAN BARTOLOMÉ DE UCERO. Templarios en el Cañón” aporta una prolija información de datos históricos y arquitectónicos. Formaba parte de los Mil  Caminos de Santiago  y tenía la particularidad de ser además “un Centro del Mundo con todo el telurismo y el simbolismo necesario para que el Espíritu atravesara el cuerpo y el alma de los Adeptos”.
El siguiente párrafo del artículo citado sirve de punto de partida  para el estudio de nuestro objetivo: “Lo recóndito del enclave y la función estratégica y de peregrinación que tenía el Cañón debieron ser, junto con otras circunstancias, las razones que impulsaron a los monjes guerreros de la Orden del Temple a establecerse en este enclave equidistante de los dos puntos más extremos de la geografía peninsular, los cabos de Creus y Finisterre, como descubriera años atrás Juan García Atienza.”
Las siguientes palabras nos adentran en el mundo del misterio que siempre se ha achacado a esta Orden Militar: “En San Bartolomé de Ucero aflora un simbolismo templario fuera de toda duda tanto en la escultura como en los signos lapidarios… Se encuentra en uno de los Centros Mágicos de la Península Ibérica, en pleno corazón del cañón del Río Lobos, hoy día Parque Natural… los Templarios pudieron llevar a cabo sus ritos esotéricos iniciáticos, a la par que crearon todo un simbolismo tradicional en la estructura arquitectónica del templo, así como en los canecillos y en los dos pentáculos invertidos dentro de un círculo en forma de mandala que esconden, a su vez, diez corazones, y cuya interpretación hay que acudir al sufismo y a la alquimia que exportaron desde Tierra Santa.”
Según el artículo, “El enclave de la actual ermita de San Bartolomé, con su río al lado, "Cueva Grande" y telurismo de la zona, sería el "Altar de San Juan", es decir, el sitio escogido para algún tipo de iniciación esotérica de la mística solar templaria y  San Juan de Otero exotérico podría haberse situado -como afirmaba florentino Zamora Lucas- sobre el cerro u otero que domina a Ucero y en el que se construyó el castillo (posiblemente templario durante un tiempo) y la Ermita anexa, hoy prácticamente derruida.”
Si interesante resulta la información  anterior sobre  el simbolismo y la interpretación de la construcción de la ermita y sus esculturas,   el siguiente texto “La misteriosa ubicación axial de San Bartolomé de Ucero” nos recordará la curiosa situación geográfica:

 “¿Cómo es posible que la ermita templaria soriana de San Bartolomé de Ucero se encuentre a igual distancia de los dos puntos extremos de la zona septentrional de la península ibérica? ¿Qué misteriosos conocimientos cartográficos tenían los templarios para construir la iglesia de su convento de San Juan de Otero en este punto del eje que corta la península en equidistancia con los cabos de Creus y Touriñán?”
Fue Juan García Atienza en dicho trabajo quien afirmó “que desde esta ermita hay 527,127 kilómetros hasta Creus (Gerona) y otros tantos hasta Finisterre (La Coruña)”.  Pero los adelantos tecnológicos le han corregido: “la equidistancia no es con Finisterre sino con el cercano cabo de Touriñán, que es, además, el cabo más occidental de nuestra Galicia aunque la fama se la lleve Finisterre”.
 El artículo concreta las localizaciones correctas:
– Cabo de Finisterre:  N42º 52′ 55.8963” – W009º 16′ 20.1916”
– San Bartolomé de Ucero:  N41º 45′ 06.4503” – W003º 04′ 05.7452”
– Cabo de Creus: N42º 19′ 09.7988” – E003º 19′ 20.6918”

Y deduce sus distancias:
– San Bartolomé a Cabo de Creus: 532’7561 Km.
– San Bartolomé a Cabo de Finisterre: 526’4672 Km.

Se ve que la equidistancia no es exacta porque hay una diferencia de 6 kilómetros y 288 metros… Pero si se mide desde el castillo de Ucero, la diferencia disminuye:
– Castillo de Ucero a Cabo de Creus: 531,4668 Km.
– Castillo de Ucero a Cabo de Finisterre: 529,2779 Km.
Una diferencia de dos kilómetros puede resultar increíble y sorprende que  el Temple se ubicara en este eje peninsular. ¿Fue por casualidad o por aplicación de conocimientos cartográficos hoy desconocidos?  En aquella época no existía la tecnología ni el saber científico suficiente para conocerlo,  por lo que más de una vez se ha acudido a una explicación mística…
Los datos anteriores no convencieron al autor del trabajo titulado “De la supuesta EQUIDISTANCIA entre San Bartolome de Ucero y los Cabos de Creus y de Finisterre. Estudio de la supuesta equidistancia que durante años se creía como cierta”, que  trató de demostrar que sólo se trataba de una aproximación y no de una exactitud, rebatiendo la  la teoría ya vista del escritor Juan García Atienza.
La investigación comienza con la exposición de las coordenadas de los tres puntos en cuestión:
- CABO DE FINISTERRE: N42º 52' 55.8963'' - W009º 16' 20.1916'' .
- SAN BARTOLOME DE UCERO: N41º 45' 06.4503'' - W003º 04' 05.7452'' 
- CABO DE CREUS: N42º 19' 09.7988'' - E003º 19' 20.6918''. 

De ellas deduce las distancias: de San Bartolomé a Cabo de Creus, 532'7561 Km y al Cabo de Finisterre, 526'4672 Km, por lo que se aprecia una diferencia de  6 Kilómetros y 288 metros  que confirman la inexactitud y “la falsedad de tal afirmación sin saber de dónde se han sacado los 527 Kilómetros con 127 metros que esgrimen ¿Qué tipo de cartografía utilizaron? ¿Qué tipo de medición siguieron?.” 
Hace el mismo estudio desde el Castillo de Ucero (N40º 43' 9.2689'' - W003º 02' 44.1655'') a 4 Km. y 127 metros de la Ermita de San Bartolomé con los siguientes resultados: 531,4668 Km. Hasta el Cabo de Creus  y 529,2779 Km. Hasta el Cabo de Finisterre, por lo que la desviación se reduce a  2,1889 Km.
El autor niega que “el punto más occidental de la península sea el cabo de Finisterre (42º52,9'N 9º 16,3'W) y afirma que lo es el de Touriñán (43º3,2''N 9º17,9'W )….El punto más occidental de la península en España es el cabo de Touriñán, longitud 9º 17’ 50’’ O, que se encuentra en la provincia de La Coruña….CABO DE TOURIÑAN N43º 02' 53.53'' - W009º 18' 04.29'' tomada de saliente de este cabo, a modo de isleta, denomina PUNTA INSUA”. Con esos nuevos datos deduce que desde “San Bartolomé a Cabo de Creus hay 532 Km. con 744 metros  y al Cabo de Touriñán, 532 Km. con 793 metros con una diferencia de escasos 50 metros”. 
El trabajo concluye que “Estos resultados, al menos, son CURIOSOS y darían la razón a García Atienza aunque planteó mal la EQUIDISTANCIA. ¿Nos encontramos ante una CASUALIDAD GEOGRÁFICA? ¿Estaríamos ante la mayor LINEA LEY de la Península?” Y añade otra curiosidad más: “si pasamos las distancias de Kilómetros a MILLAS ROMANAS con lo que nos encontraríamos con un cifra que podría dar que pensar 360 millas passus (milla romana 1.480 m.), es decir, los GRADOS DE UNA CIRCUNFERENCIA.”

Vistos los cálculos de los autores anteriormente citados, hagamos el nuestro propio:

A) Tomemos las coordenadas que suministra Wikipedia.

Castillo de Ucero :            41°43′09″N    3°02′44″ W
 Cabo de Creus:                42°19′09″N    3°19′19″E
Cabo de Finisterre:          42°52′57″N     9°16′20″W

B) Con los datos anteriores  busquemos la distancia entre dos ubicaciones de coordenadas geográficas A y B.

 1.- Castillo de Ucero- Cabo de Creus:
  


 2.- Castillo de Ucero-Cabo de Finisterrre:



 Comparando amabas distancias podemos observar que la diferencia entre el castillo templario de Ucero y el Cabo de Creus es de unos 300 metros escasos respecto del Cabo de Finisterre. ¿Es fruto de la casualidad o causalidad? ¿Tenían algún motivo especial para construir en ese lugar?
Enlace al calculador de distancias: http://onlinecalc.sdsu.edu/enlineadosdistanciageo.php

30 de diciembre de 2014

Tenerife: Stephen Hawking manipuló a S. Agustín (II de II)

Es preciso leer la entrada anterior para mejor comprensión de la presente.

 “Hacia comienzos de los años 60 del siglo pasado hubo un intenso debate sobre si el Universo tuvo un inicio hace un tiempo finito. En el caso de que así fuera, la pregunta obvia era: «¿qué ocurrió antes del inicio del Universo?» San Agustín, en broma, dijo: «¿Qué estaba haciendo Dios antes de crear el Universo? Estaba preparando el Infierno para los que preguntaban cuestiones de este tipo». La teoría alternativa era que el Universo había existido eternamente, lo que creía Aristóteles, porque algo eterno era más perfectoy porque eso evitaba cuestiones incómodas sobre la Creación.”

Para saber si S. Agustín dijo realmente  lo que Hawking dice que dijo, nada mejor que acudir a las fuentes originales, a sus “CONFESIONES” (11.12.14).
“Ecce respondeo dicenti, 'quid faciebat deus antequam faceret caelum et terram?' respondeo non illud quod quidam respondisse perhibetur, ioculariter eludens quaestionis violentiam: 'alta,' inquit, 'scrutantibus gehennas parabat.' aliud est videre, aliud ridere: haec non respondeo. Libentius enim responderim, 'nescio quod nescio' quam illud unde inridetur qui alta interrogavit et laudatur qui falsa respondit. sed dico te, deus noster, omnis creaturae creatorem et, si caeli et terrae nomine omnis creatura intellegitur, audenter dico, 'antequam faceret deus caelum et terram, non faciebat aliquid.' si enim faciebat, quid nisi creaturam faciebat? et utinam sic sciam quidquid utiliter scire cupio, quemadmodum scio quod nulla fiebat creatura antequam fieret ulla creatura”.
Y ahora su traducción:
“He aquí lo que yo respondo al que dice: « ¿Qué hacía Dios antes que hiciese el Cielo y la tierra?» Yo respondo, no lo que se dice haber respondido un sujeto eludiendo con bromas, la fuerza de la pregunta: «Preparaba, contestó, infiernos para los escrutadores  de  sublimes cosas». Una cosa es ver, otra reír.
Yo no respondo eso. De mejor gana respondería “No sé lo que realmente no sé” que aquella salida de tono por la que fue burlado quien preguntó cosas sublimes y fue alabado quien dio una falsa respuesta. Mas digo yo que tú, Dios nuestro, eres el creador de toda criatura; y si con el nombre del cielo y la tierra se entiende toda criatura, digo con osadía que antes que Dios hiciese el Cielo y la tierra, no hacía nada. Porque si algo hacía, ¿qué podía hacer sino una criatura? Y ¡ojalá que así supiese yo todo lo que yo deseo saber útilmente, como sé que ninguna criatura fue hecha antes de que se hiciese alguna criatura!"

Vistos el texto  de S. Agustín y la referencia de Hawking podemos establecer que:
a) Es muy probable que el astrofísico no hubiera leído jamás ese capítulo de las “Confesiones” antes de  su conferencia y que se hubiera fiado de bulos de terceras personas mal informadas. En caso contrario, esa referencia  indicaría que o bien Hawking no se enteró de nada o realizó una burda manipulación. Cualquiera de esos tres supuestos desprestigian a un científico.

b) Está claro que S. Agustín no es quien responde con un mal chiste a una pregunta trascendente. Es más, se muestra contrario al tipo de réplica poco seria que el individuo anónimo dio al que con sumo interés indagaba. 

c) Dice el santo que él no contestaría de forma tan jocosa, sino con un “No sé”  preferible  a la evasiva que ridiculiza a quien se interesa por cosas sublimes y ensalza al gracioso de falsa respuesta.

d) Mientras que el texto original refleja el respeto por los que escudriñan razonadamente en cuestiones espirituales, Hawking  pone en boca del santo  palabras que le identifican con un censor y represor del libre pensamiento, lo que está muy lejos de la realidad de su extensa obra.

e) Dado que los temas profundos sobre el origen del Universo y la finalidad del hombre en el mundo preocupan desde antiguo y prosiguen hoy día,  Hawking debería haber sabido apreciar el ánimo investigador que impulsaba a S. Agustín hace quince siglos. Sin embargo, lo ridiculiza, al ponerlo en el papel de un clérigo opuesto a que los hombres pregunten el porqué de las cosas. No es consistente el razonamiento de Hawking  al reducir el fin de la religión a un asunto de fe, contrario a la ciencia.

f) Está clara la influencia de Hawking en los comentaristas de los artículos citados, sin percatarse de que en ese asunto estaban recibiendo mercancía averiada.

g) S. Agustín  pertenece a la corriente de los que creen necesaria  la existencia de un Dios creador. Hawking, en cambio, aseguró en su libro “El Gran Diseño”, que "la física moderna descarta a Dios como creador del universo,… que una nueva serie de teorías torna superfluo pensar en la existencia de un creador del Universo, que Dios no creó el Universo y que el Big Bang fue la consecuencia inevitable de las leyes de la física”.  

 Y da por sentado que “que existe una ley como la de la gravedad, el Universo pudo y se creó de la nada. La creación espontánea es la razón de que haya algo en lugar de nada, es la razón por la que existe el Universo, de que existamos. No es necesario invocar a Dios como el que encendió la mecha y creó el Universo”.

(“God did not create the universe, says Hawking”. "Because there is a law such as gravity, the universe can and will create itself from nothing. Spontaneous creation is the reason there is something rather than nothing, why the universe exists, why we exist,)"

Sin entrar en la posibilidad y veracidad de la teoría de Hawking, está claro que aun siendo cierta no explicaría ni el porqué de la existencia de esas leyes físicas ni la finalidad del hombre en el mundo.

¿Tendría sentido la Navidad sin un Creador?

23 de diciembre de 2014

Tenerife: Stephen Hawking manipuló a S. Agustín (I de II)

Stephen W. Hawking es uno de los astrofísicos con mayor renombre. Su obra científica y divulgativa ha sido reconocida con innumerables premios y distinciones en muchos países del mundo. Es, por lo tanto, una autoridad solvente en su campo, pero  no necesariamente en otras ramas del saber.
 
 (Derecha. El presidente de Estados Unidos Barack Obama habla con Hawking en la Sala Azul de la Casa Blanca, ...el 12 de agosto de 2009).

El 24 de septiembre pasado, en el Festival Starmus de Tenerife, Hawking dio una conferencia  sobre el origen el Universo, basándose en su último libro, “The Grand Design” (El Gran Diseño), escrito en colaboración con el físico norteamericano Leonard Mlodinow.

El discurso fue publicado por el diario ABC, bajo el título “El universo como un holograma. Discurso completo de Stephen Hawking en el festival «Starmus» de Tenerife”. No es mi objetivo analizar sus teorías sobre el origen del universo ni discrepar sobre su ateísmo explícito. Declaro mi ignorancia absoluta  en lo primero y mi profundo respeto con sus asuntos religiosos. Sin embargo, considero  pertinente contrastar la referencia que Hawking hizo sobre Agustín de Hipona con el texto original. Estas son las palabras de Hawking:
“Hacia comienzos de los años 60 del siglo pasado hubo un intenso debate sobre si el Universo tuvo un inicio hace un tiempo finito. En el caso de que así fuera, la pregunta obvia era: «¿qué ocurrió antes del inicio del Universo?» San Agustín, en broma, dijo: «¿Qué estaba haciendo Dios antes de crear el Universo? Estaba preparando el Infierno para los que preguntaban cuestiones de este tipo». La teoría alternativa era que el Universo había existido eternamente, lo que creía Aristóteles, porque algo eterno era más perfectoy porque eso evitaba cuestiones incómodas sobre la Creación.”
 El diario “El País” lo interpetó así:
“Para romper el hielo y centrar el tema de su charla, Hawking ha citado a San Agustín. Un día le preguntaron, ¿qué estaba Dios haciendo  antes de crear el Universo? La respuesta del santo fue: “Crear el infierno para los que hicieran esa pregunta”. Hawking es un ateo declarado y es célebre su afirmación de que el universo no requiere que haya un Dios para existir. De hecho, Hawking ha vuelto a bromear diciendo que llegó a imaginarse procesado por la Inquisición como Galileo por defender que se puede esclarecer cómo comenzó el universo, una tarea proscrita por el Vaticano, ha recordado”.
En “El Mundo” pudimos leer esto:
Y de nuevo el astrofísico recurrió a otra anécdota jocosa, provocando las carcajadas de todo el público: «San Agustín, en broma, dijo: ¿Qué estaba haciendo Dios antes de crear el Universo? Estaba preparando el Infierno para los que preguntaban cuestiones de este tipo».
Esta otra versión  de "yahoo" nos ofrece algo más incisivo:
“El Festival Starmus ha reunido a un elenco espectacular de personalidades científicas, astronautas y Premios Nobel… Hawking hizo un repaso a los distintos intentos por comprender el origen del Universo desde la antigüedad hasta nuestros días, una aventura del conocimiento que se ha topado en varias ocasiones con la intransigencia de las instituciones y organizaciones religiosas de todas las épocas. No en vano, y como cuenta la leyenda, ya en el siglo IV Agustín de Hipona (San Agustín) se hizo la pregunta de qué estaba haciendo Dios antes de crear el Universo. ¿La respuesta? Preparando el infierno para aquellos que osasen preguntar tales cuestiones.”
 (Izda. Retrato  de San Agustín de Philippe Champaigne)
Con la referencia a S. Agustín, Stephen Hawking pudo aprovecharse del desconocimiento de los oyentes en este aspecto concreto, pero no evitará que otros desmonten su argumento falaz. Descartes sintió la necesidad de rechazar el error, dudando de todo mientras no resulte evidente y considerando falso aquello en lo que  se encuentre el menor motivo de duda.  ¿Cuántos de los asistentes,  periodistas incluidos, dudaron del sabio británico? Quizás ninguno, porque todos confiaban en el método  de un científico  que dice buscar llegar a la verdad sin faltar a ella. Es de suponer que los conocedores del famoso pasaje del Obispo de Hipona se quedaran sorprendidos al leer la cita de Hawking, sin dudar de su falsedad.

En la próxima entrada veremos lo que realmente escribió S. Agustín y la manipulación que de ese texto hizo  Stephen Hawking