2 de febrero de 2015

Pedro Sánchez, Robert Dahl y Humpty Dumpty


La entrada “Pedro Sánchez tergiversa  la "Democracia ideal" de  Robert  Alan Dahl” del pasado día 26 de enero, basada en el artículo “Están invitados a exigirnos”, publicado en “El Mundo”, anticipaba la de hoy.

 Recordemos  “Las  cinco características de la democracia ideal” que Robert Dahl estableció, lo que de ellas Wikipedia  (traducción de la versión en inglés) expone y cómo las transcribe Pedro Sánchez “siguiendo a Dahl”:

1.- Participación efectiva. "Antes de adoptar o rechazar una política, los miembros del demos tienen la oportunidad de dar a conocer a los demás miembros sus opiniones al respecto." (R. Dahl)


Tanto Wikipedia como P. Sánchez hacen una interpretación próxima al original.

2.- Igualdad de votos. Los miembros del demos tienen la oportunidad de votar a favor o en contra de una política, y todos los votos se computan igual. (R. Dahl)

Wikipedia coincide con el original, pero en P. Sánchez se observa confusión entre la “igualdad de voto” de R. Dahl y su  “sistema electoral suficientemente representativo”.

3.-Electorado informado. "Los miembros del demos tienen la oportunidad, dentro de un período razonable, de aprender acerca de la política y sobre las posibles políticas alternativas y sus consecuencias probables" (R. Dahl).

Coincidencia  de conceptos de Wikipedia y P. Sánchez con el original de R. Dahl.

4.-Control ciudadano del programa de acción. "El demos, pura y exclusivamente, decide qué asuntos se incluyen en la agenda de la toma de decisiones y cómo han de incluirse allí. De este modo, el proceso democrático es “abierto”, en el sentido que el demos puede cambiar las políticas de la asociación en cualquier momento".(R. Dahl)

Coincidencia  de conceptos de Wikipedia y P. Sánchez con el original de R. Dahl.

5.- Inclusión. “Inclusión. Cada uno de los miembros del demos tiene derecho a participar en la asociación según hemos expuesto”. (R. Dahl)

Wikipedia: “5. Inclusividad: La equidad debe ser extensiva a todos los ciudadanos del estado. Todos tienen intereses legítimos en el proceso político”.

Pedro Sánchez: “Una sociedad sin desigualdades lacerantes y sin exclusión social”.

Wikipedia introduce "la equidad" e "inclusividad", que Pedro Sánchez transforma en sus antónimos: "desigualdad" y "exclusión", una mala interpretación que nada tiene que ver con el original. ¿De dónde proceden esas “desigualdades lacerantes y exclusión social”? ¿No habrá partido Pedro Sánchez de la Wikipedia en vez de hacerlo del texto auténtico de Robert Dahl?

6.- Pedro Sánchez incorpora algo más por su cuenta: “Un respeto escrupuloso a la ley”, que ni aparece en el original ni en la Wikipedia.

Posiblemente esas características agregadas de forma espuria  por Sánchez completen y mejoren el concepto de “democracia ideal”, pero desde luego que no las estableció Robert Dahl,  al que el líder socialista dice “seguir”.

El caso de Pedro Sánchez presenta una disyuntiva que no le favorece: si   intercala sus propias ideas con las de Dahl en su artículo sin decir a quién pertenece cada una de ellas resulta un vulgar plagio, y si a las ajenas, citando al autor, incorpora las suyas, es una burda manipulación de un texto de otro  autor del que se aprovecha  para difundir mejor su mensaje.

Si Pedro Sánchez hubiera acudido al texto original, jamás habría leído lo que él agrega. ¿Acaso le ocurrió como a Don Quijote con los gigantes? ¿Tan poco rigor tuvo de no contrastar el contenido al que pretendía "seguir"? Suele cumplirse el viejo dicho de que “si un ciego conduce a otro, ambos caen en el pozo”.

No es elegante  poner en boca de otro lo que no dice y hacer que  diga lo que no dice, sólo porque conviene que lo diga. ¿Y qué fin pudo perseguir Pedro Sánchez al introducir algo suyo en texto ajeno? Sencillamente apoyarse en el pensador norteamericano y atribuirle el término  “desigualdad” colado de matute, para reflejarlo  en el párrafo siguiente:

“Mientras tanto, el PP deshace con una mano lo que pretende construir con otra. Bajo su mandato hemos llegado a niveles de desigualdad económica lacerantes, a través de políticas que favorecen sólo al 1% más rico de la sociedad mientras empobrecen a la inmensa mayoría -basta ver el presupuesto que han enviado a las Cortes-. Una desigualdad que genera niveles de desconfianza enormes y, con ello, destruye los fundamentos de la convivencia y del desarrollo económico y social. Una sociedad fundada en la desigualdad es una sociedad donde -como numerosos estudios demuestran- los niveles de salud disminuyen y la calidad de vida se deteriora, donde la pérdida de cohesión social favorece la corrupción y el fraude, y donde la cultura de la legalidad sufre pérdidas enormes. En suma, la desigualdad atenta contra la calidad democrática de forma directa e impactante”.

Es de suponer que cuando Sánchez lo escribió, no pensaba reinterpretar  el diálogo que Humpty Dumpty mantuvo con Alicia (en el País de las Maravillas):

- “Cuando yo uso una palabra -insistió Humpty Dumpty con un tono de voz más bien desdeñoso- quiere decir lo que yo quiero que diga…, ni más ni menos.
- La cuestión -insistió Alicia- es si se puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.
-  La cuestión -zanjó Humpty Dumpty- es saber quién es el que manda.., eso es todo".

Si el uno podía cambiar el significado de las palabras a su antojo o conveniencia porque mandaba, ¿por qué no va a poder otro alterar un texto si también él manda? Esperemos que ese hecho sea algo pasajero en sus escritos y mítines, porque su actividad afecta a todos y a todos interesa que sea  ejemplar y rigurosa.

 Y los próximos días, ¡Hablaremos del "1%  y  de  la desigualdad”!

1 comentario:

  1. Me parece muy trsite y muy pobre que este socialista meta la desigualdad donde no cabe. Si quiere hablar de ella que haga un tratado o un libro y asi sabremos lo que piensa de verdad y lo que sabe.

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