11 de diciembre de 2017

¿Eligió Chamberlain “Entre el deshonor y la guerra”?

La entrada anterior terminaba con la famosa réplica de Winston Churchill  a Chamberlain  “Os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra…elegisteis el deshonor y ahora tendréis la guerra” a propósito del Pacto de Munich, y la duda de que eso ocurriera realmente.  A lo largo de muchos años se le atribuyó esa expresión y,   sin embargo, eso no ocurrió así.

(Derecha, Sir Wisnton Churchill)

Churchill no dijo esas palabras que han pasado a la Historia y las que realmente dijo, la Historia las ha olvidado. Pero lo cierto  es que aun no habiendo sido dichas, su mensaje se cumplió y aún sigue en vigor.

El día 5 de octubre de 1938, Winston Churchill rebatió a Chamberlain en la Cámara, refutando la propuesta del Canciller del Tesoro, Sir John Simon, quien suplicó:

"Que esta Cámara apruebe la política del Gobierno de Su Majestad mediante la cual se evitó la guerra en la reciente crisis y apoya sus esfuerzos para asegurar una paz duradera". 

De la propuesta anterior parece más bien que fue Sir John Simon quien habló de asegurar la paz evitando la guerra con la negociación habida en Munich, y en la que Francia y Gran Bretaña cedieron ante las presiones de Hitler.

Sin embargo, Churchill no se quedó corto en sus críticas a la actuación de Chamberlain mediante un largo discurso, que puede verse en su totalidad traducido al español o en su versión íntegra  inglesa, del que hemos extraído algunos párrafos  memorables que demuestran la capacidad de análisis  de un  hombre de Estado, que supo ver las causas del problema y proponer los medios que las pudieran evitar en el futuro.

 Churchill cree que:

a) Los políticos están obligados a decir la verdad de los hechos a los ciudadanos para que la conozcan y puedan obrar en consecuencia. Todo un ejemplo a seguir:
  “Comenzaré diciendo lo que todo el mundo desearía ignorar u olvidar, pero que, sin embargo, debemos afirmar, es decir, que hemos sufrido una derrota total y absoluta,…”

b) Retrasar un problema no implica solucionarlo: sólo avanza más lentamente y a la vez lo agranda:
“Lo último que ha podido ganar  (se refiere a Chamberlain) para Checoslovaquia y en los asuntos que estaban en disputa ha sido que el dictador alemán, en lugar de arrebatarle los víveres de la mesa, se ha contentado con que le sirvan uno tras otro…”

c) Sigue siendo necesario el lema romano “Si vis pacem, para bellum” (“Si quieres la paz, prepárate para la guerra”) como un elemento  persuasivo  más contra el enemigo:
“Siempre he mantenido la opinión de que el mantenimiento de la paz depende de la acumulación de elementos disuasorios contra el agresor,…”

d) Conocer un problema y no poner remedios, degenera en catástrofe; pero si llegan tarde, la confrontación total con victoria del más fuerte otorga la solución.
“Entre la sumisión y la guerra inmediata había esta tercera alternativa, que daba esperanza no sólo de paz sino de justicia. Es cierto que tal política para triunfar exigía que Gran Bretaña declarara directamente y con mucho tiempo de antemano que ella, junto con otros, se uniría para defender a Checoslovaquia contra una agresión no provocada. El Gobierno de Su Majestad se negó a dar esa garantía cuando hubiera salvado la situación, pero al final la dieron cuando ya era demasiado tarde, y ahora, para el futuro, la renuevan cuando no tienen el menor poder para hacerla buena.” 

e) No intervenir en un problema y el dejar hacer permite  que tarde o temprano el problema sea irresoluble,  que el confiado sea destruido por el calculador y el lobo destroce al cordero.
“Me atrevo a pensar que en el futuro el Estado checoslovaco no puede mantenerse como una entidad independiente. Usted encontrará que en un período de tiempo que puede ser medido por años, pero puede ser medido sólo por meses, Checoslovaquia será engullida en el régimen nazi.”

f) El  “puro buenismo” consistente en el abandono de las propias obligaciones dejando hacer al contrario lo que quiera, en no actuar para no crispar, en no prepararse a sí mismo y permitir pertrecharse al enemigo, sólo conduce a situaciones lamentables

"De todos modos, esa historia ya ha terminado y ha sido contada. Pero no podemos considerar el abandono y la ruina de Checoslovaquia a la luz sólo de lo que ocurrió el mes pasado. Es la consecuencia más grave que hemos experimentado de lo que hemos hecho y de lo que hemos dejado sin hacer en los últimos cinco años: cinco años de buena intención inútil, cinco años de ansiosa búsqueda de la línea de menor resistencia, cinco años de retirada ininterrumpida del poder británico, cinco años de descuido de nuestras defensas aéreas. .. Nos hemos reducido en esos cinco años desde una posición de seguridad tan abrumadora y tan incontenible que nunca nos importó pensar en ello. Hemos sido reducidos de una posición en la que la palabra "guerra" fue considerada una que sólo sería utilizada por personas que califican para un manicomio."

g) La falta de previsión, el descuido de obligaciones y la permisividad del rearme del enemigo sin hacerlo consigo mismo  le debilitan mientras fortalece al enemigo:
“Cuando pienso en las justas esperanzas de una larga paz que aún estaba ante Europa a principios de 1933, cuando Herr Hitler obtuvo por primera vez el poder, y de todas las oportunidades de detener el crecimiento del poder nazi que se ha echado, cuando pienso de las inmensas combinaciones y recursos que han sido descuidados o malgastados, no puedo creer que exista un paralelo en todo el curso de la historia. En lo que concierne a este país, la responsabilidad debe recaer en aquellos que tienen el control indiscutible de nuestros asuntos políticos. No impidieron a Alemania rearmarse, ni se rearmaron. “

h) Es una obligación moral  aconsejar y decir la verdad aunque no guste oírla.
“El pasado ya no es más, y sólo se puede sentir consuelo si uno siente que uno ha hecho lo mejor para aconsejar correctamente, sabiamente y con tiempo. Por lo tanto, me dirijo al futuro y a nuestra situación tal como es hoy. Aquí, una vez más, estoy seguro de que tendré que decir algo que no será del todo bienvenido”.

i) Cuando se pasa a depender del enemigo se puede llegar a entregar los valores más preciados. Una política de sumisión conlleva restricción a la libertad de expresión en todos los medios  e impedimentos para criticar al enemigo. Con una prensa vendida o atolondrada el viaje se hace más difícil:
“Esas exigencias pueden afectar la entrega del territorio o la entrega de la libertad. Preveo y predigo que la política de sumisión llevará consigo restricciones a la libertad de expresión y de debate en el Parlamento, en las plataformas públicas y en las discusiones en la prensa, pues se dirá -en realidad, no podemos permitir que el sistema nazi de la dictadura sea criticado por los políticos ingleses ordinarios y comunes. Luego, con una prensa bajo control, en forma directa pero más fuerte  cuando se hace indirectamente, con todos los órganos de la opinión pública dopados y cloroformados en aquiescencia, nos conduciremos a lo largo de otras etapas de nuestro viaje”.

j) Ante el peligro enemigo la única solución es el rearme inmediato, con todos los medios disponibles:
“He estado tratando de ver cómo se pueden tomar medidas para protegernos de este avance del poder nazi y para asegurar esas formas de vida que nos son tan queridas. ¿Cuál es el único método que está abierto? … Debería hacerse inmediatamente un esfuerzo de rearme que no se ha visto, y todos los recursos de este país y toda su fuerza unida deben estar destinados a esa tarea.”

k) Reconocer que el enemigo sabe de las deficiencias y carencias propias porque se ha preparado mejor en sus objetivos y que las primeras derrotas son el comienzo del final si no se pone remedio mediante una recuperación moral con demostración de la fortaleza necesaria para defenderse y atacar:
“Ellos deben saber que ha habido un descuido y una deficiencia en nuestras defensas; deben saber que hemos sostenido una derrota sin una guerra, cuyas consecuencias viajarán con nosotros a lo largo de nuestro camino; deben saber que hemos pasado un hito tremendo en nuestra historia, cuando todo el equilibrio de Europa ha sido trastornado, y que las palabras terribles se han pronunciado por el momento contra las democracias occidentales: "Has sido pesado en la balanza y te falta algo." Y no suponga que este es el final. Esto es sólo el comienzo de la cuenta. Éste es sólo el primer sorbo, el primer anticipo de una copa amarga que nos será ofrecida año tras año, a menos que por una suprema recuperación de la salud moral y el vigor marcial, nos levantemos de nuevo y tomemos nuestra posición de libertad como en la antigüedad.” 

Si extrapolamos las enseñanzas que Churchill deja en su discurso  a la situación que el separatismo catalán ha llevado a la nación española, seguro que habrá medidas que corrijan el presente y eviten que puedan surgir en el futuro. En las manos de nuestros políticos están las soluciones: otra cosa es que las conozcan y  les interese ponerlas en vigor. Para todo ello se necesita valor y poder de decisión, pero parecen dar más muestras de carencia que de suficiencia.

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